BEIJING, 15 abr (Xinhua) -- En un artículo dado a
conocer hoy por el importante Diario Guangming de China se citó a varios
expertos chinos, quienes señalaron que el sistema de siervos feudales del
antiguo Tíbet era más cruel que el existente en Europa Occidental en
la Edad Media.
La servidumbre en el antiguo Tíbet era mucho más
oscura y más feroz que el sistema de servidumbre existente en Europa
Occidental durante la Edad Media, dijo Zhang Yun, investigador del Centro
de Investigación de Tibetología de China (CITC).
Zhang dijo al diario que antes de 1959, el Tíbet
había sido durante mucho tiempo una sociedad de siervos feudales que
integraba la religión y la política en la que los monjes y los nombres
ejercían una dictadura.
Los siervos constituían más del 90 por ciento de la
población del antiguo Tíbet, pero no tenían tierras, libertad o
democracia.
Pero los propietarios de siervos, normalmente
funcionarios, nobles o monjes importantes, eran los dueños de todas las
tierras y de la mayor parte del ganado y explotaban a los siervos por
medio de la usura, dijo Dainzin Lhunzhub, investigador del área social y
económica del CITC.
Vendían, hipotecaban e intercambiaban siervos como
cualquier otro tipo de propiedad e incluso imponían métodos de castigo
brutales como cortar manos, pies u orejas, dijo Zhang.
Sólo liberándose de estos grilletes y obteniendo su
libertad, las personas lograron recuperar la fuerza de la iniciativa y la
creatividad, dijo Meng Guanglin, profesor de la Universidad Renmin
de China.
Además del dominio económico, las autoridades del
antiguo Tíbet pusieron grilletes al pensamiento y el comportamiento del
pueblo y gobernaron su vida por medio del poder administrativo, enfatizó
Zhang.
La servidumbre feudal del antiguo Tíbet era
contraria a la tendencia de desarrollo de la historia y fue la raíz de la
pobreza y el subdesarrollo de Tíbet, dijo Dainzin Lhunzhub.
Zhang señaló que el Dalai Lama ha estado diciendo
diferentes tipos de mentiras con el fin de ocultar el propósito real de la
búsqueda de la independencia tibetana y de restablecer el sistema de
servidumbre feudal que integra religión y política.
Tíbet no volverá nunca a las épocas oscuras y
cualquier intento por lograrlo está condenado al fracaso, declaró el
diario. Fin