SANTIAGO, 15 abr (Xinhua) --Una campaña mundial para
eliminar la comercialización de "comida chatarra" (comida rápida) dirigida
a niños fue lanzada aquí en ocasión del Día Mundial del Consumidor.
La Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu)
anunció que sus estudios se centrarán en alimentos para menores de 2 años,
un estudio de laboratorio a nivel latinoamericano de cereales y la
creación de un Observatorio de Publicidad dirigida a la Población
Infantil.
El presidente de la Odecu, Stefan Larenas, informó
que la organización ha desarrollado estudios de cereales y leches
saborizadas para determinar el peligro que representan para la salud
de la niñez.
También indicó que trabaja en la promoción del
proyecto de ley del nuevo etiquetado del "semáforo y publicidad infantil"
y otro sobre composición nutricional y publicidad infantil, que
actualmente se discuten en el parlamento chileno.
Anunció que entregarán una carta a las autoridades
de Salud para que adopten el Código Internacional sobre la
Comercialización de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas dirigida a Niños y
Niñas.
Larenas comentó que en Chile, "los índices
sanitarios respecto a la pandemia de la obesidad son alarmantes; el 19 por
ciento de la población escolar es obesa, y un 62 por ciento de la
población adulta sufre algún grado de ésta".
Por ello, señaló que la Odecu compartía la urgencia
de adoptar ese Código "para ayudar a los niños chilenos y a los 177
millones de niños a nivel mundial amenazados por enfermedades relacionadas
con la obesidad.
En Chile, el 15 de marzo de 1983 se celebró por
primera vez el Día Mundial del Consumidor y se promulgó en 1997 la Ley del
Protección de los Consumidores, que estableció los derechos y
deberes tanto de los consumidores como de las empresas.
Desde entonces funciona el Servicio Nacional del
Consumidor (SERNAC), como organismo para defender a los ciudadanos y con la
posibilidad de ejercer acciones colectivas ante la justicia, así
como facilitar la formación de asociaciones de consumidores.
Hoy los consumidores chilenos se reconocen como
tales y son cada vez más concientes de que tienen deberes y derechos y el
poder del reclamo. Así lo dicen las cifras: un 82 por ciento está
dispuesto a reclamar a las empresas que no respetan sus derechos y un 62
por ciento castiga a las que no lo hacen dejándoles de comprar.
La información y conciencia de estos derechos se ha
reflejado en la cantidad de consultas y reclamos que recibe SERNAC. Si
durante 2005 se recibieron 207.454 atenciones, en 2006 aumentó a 388.447,
es decir,sobre 180 mil reclamos y consultas más.
El año pasado se superaron los 400 mil reclamos ante
el sector comercial. Fin