BEIJING, 15 abr (Xinhua) -- Toda persona racional
debe reflexionar sobre el caos que rodea al asunto del Tíbet, dijo un
alto funcionario religioso chino en su ensayo aparecido hoy en el
Diario del Pueblo.
Ye Xiaowen, jefe de la Administración Estatal para
Asuntos Religiosos de China (AEAR), planteó tres problemas que él mismo
consideró en el ensayo titulado "Por Favor Piense Nuevamente Cuando
la Mota Caiga Plácidamente".
"¿Que traerá un boicot a los Juegos Olímpicos?",
escribió. "¿Acaso pensaron aquellos que trataron de apoderarse de la
antorcha olímpica durante el relevo que estaban lastimando los
sentimientos y dignidad de 1.300 millones de chinos? ¿Pensaron aquellos
que tratan de boicotear los Juegos Olímpicos que están boicoteando el
espíritu olímpico de paz, armonía y amistad reconocido por 6.000 millones
de personas?"
China será anfitriona de un evento deportivo que no
hostiga a nadie, escribió. "Creemos que el mundo nos sonreirá si nosotros
le sonreímos."
"Segundo, ¿qué traerá una connivencia con la
violencia?", escribió.
Como un desastre para todos los seres humanos, la
violencia y su forma extrema --el terrorismo-- es vinculada frecuentemente
en el mundo actual al ultranacionalismo y el extremismo religioso, dijo en
el ensayo.
Citando a Estados Unidos como un ejemplo, Ye dijo
que consintió durante años a organizaciones violentas en Medio Oriente por
sus conveniencias políticas y le resultó contraproducente.
"He notado una tendencia de integración del
ultranacionalismo y el extremismo religioso entre los apoyadores de la
independencia del Tíbet", dijo. "Acaso ¿no dijo abiertamente el 'Congreso
de la Juventud del Tíbet (CJT)' que no descartaba obtener la independencia
por medio de atentados suicidas con explosivos?"
Si condesciende con tal tendencia, el mundo verá muy
pronto a un grupo de terroristas "luchando por la independencia del Tíbet"
y será un desastre, no solamente para China, dijo.
"Tercero, ¿qué traerá la teocracia?", dijo el
ensayo.
El pueblo tibetano trató afanosamente de deshacerse
de una esclavitud feudal teocrática hace medio siglo y está avanzando
hacia un sistema social moderno. Ye dijo en el ensayo que, "los países
europeos pasaron por la misma situación hace alrededor de 600 años".
Los tibetanos están viviendo una vida mejor que hace
cinco décadas. El promedio de la expectativa de vida ha aumentado de 35,5
a 67 años, dijo.
Alrededor de 120.000 monjes y monjas están viviendo
en 3.700 monasterios en el Tíbet, comparado con su población de 2,62
millones. Algunos monasterios grandes alojan a varios miles de
monjes.
Por el contrario, el Dalai Lama que se había sentado
en lo alto de la antigua jerarquía en el Tíbet todavía se aferra a la
teocracia. La "constitución" de su "gobierno en el exilio" sostiene que el
Tíbet es un "país" teocrático, escribió Ye. Fin