HARARE, 13 abr (Xinhua) -- Las tensiones en Zimbabue
crecieron el domingo tras el anuncio del recuento de votos en las
elecciones generales del 29 de marzo, provocando los temores de que la
nación sudaficana pueda verse sumida en disturbios como los ocurridos en
Kenia tras las elecciones.
La prensa estatal informó que en 23 de las 210
circunscripciones electorales se realizará un nuevo recuento el
próximo sábado.
Al mismo tiempo que se hacía pública la noticia del
recuento, los líderes de países sudafricanos se encontraban el sábado en
la capital zambiana, Lusaka, para una reunión de emergencia con el
fin de encontrar una solución para el punto muerto en Zimbabue.
El presidente zimbabuense, Robert Mugabe, no acudió
a la reunión regional.
La nación africana celebró el 29 de marzo las
elecciones parlamentarias, presidenciales y de los consejos locales, pero
el retraso en la publicación de los resultados de las elecciones
presidenciales ha provocado una grave crisis.
El presidente de la Comunidad para el Desarrollo de
Africa del Sur (SADC) y presidente zambiano, Levy Mwanawasa, quien convocó
hace varios días la cumbre de Lusaka, indicó que la demora del
anuncio de los resultados ha provocado "un clima de tensión" en
la vecina Zambia.
Después de las elecciones del 29 de marzo, el
partido de la oposición, el Movimiento para el Cambio Democrático de
Zimbabue ( MDC, siglas en inglés) declaró que su líder Morgan Tsvangirai
había ganado la campaña electoral a la presidencia por una victoria
abrumadora.
Sin embargo, otros informes indicaban que ni el
presidente titular Mugabe ni Tsvangirai habían obtenido votos suficientes
para lograr una victoria abrumadora.
El partido gobernante, el Frente Nacional Africano
de Unión Patriótica, bajo la dirección de Mugabe, es partidario de que se
celebre una segunda vuelta, pero el partido de oposición ha
descartado la participación de Tsvangirai, explicando que una
segunda vuelta no sería democrática debido a las tácticas de
intimidación de Mugabe.
"Lo que están haciendo los veteranos de guerra es
prepararse para una segunda elección, porque Mugabe reconoce que nadie le
creerá si anuncia que ha logrado una victoria abrumadora", apuntó el
analista político Lovemore Madhuku.
Madhuku se refería a los veteranos de la guerra de
independencia, a quienes la oposición afirma que Mugabe ha
enviado para asegurarse una victoria en la segunda vuelta.
"Van a poner a los veteranos de guerra de nuevo en
el camino de la guerra. Si hay una segunda vuelta, los veteranos de guerra
harán que para mucha gente sea difícil acudir a las urnas",
indicó Madhuku, crítico de Mugabe y presidente del grupo de presión, la
Asamblea Nacional Constitucional.
La oposición convocó además una huelga general a
partir del martes, un día después de que un tribunal dictamine su intento
para forzar la publicación de los resultados electorales.
El caos político ha empeorado la situación de un
país que se encuentra sumido en una grave crisis económica.
Con la subida de la inflación y de los precios, el
gobierno introdujo a comienzos de este mes un billete zimbabuense con un
valor de 50 millones de dólares, con el que sólo se pueden
comprar tres hogazas de pan, y que se está depreciando con rapidez.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó el
sábado que incluso antes de las polémicas elecciones del 29 de marzo, la
situación del país era pésima.
El FMI añade que diversos organismos independientes
de finanzas calcularon que la inflación rondaba el 290.000 por ciento en
Zimbabue, en comparación con la cifra oficial del 100.500 por
ciento.
Si no se resuelve la crisis de manera apropiada,
Zimbabue estará expuesto al riesgo de sufrir violentos disturbios como los
ocurridos en Kenia, que era en el pasado uno de los países más
estables de Africa. Los recientes conflictos en Kenia se cobraron
las vidas de más de mil personas y obligaron a otras 350.000 a
desplazarse.