MANILA, 13 abr (Xinhua) -- Debido a los temores por
la escasez de grano, el gobierno filipino está tomando las medidas
necesarias para evitar el acaparamiento, para lo cual está inspeccionando
el mercado, aumentando la importación de productos con precios más
altos, permitiendo a los comerciantes privados importar arroz sin
cuotas de restricción, y controlando las subidas de los precios.
Estas medidas tienen por objetivo garantizar que 30
millones de habitantes, o sea una tercera parte de la población del país,
que viven con menos de 2 dólares USA al día, puedan sobrevivir a los
enormes gastos.
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo,
aprobó el pasado lunes la suspensión de la cuota de importación sobre el
arroz y el maíz a los comerciantes privados, aunque se mantienen
unos impuestos del 50 por ciento.
Sin embargo, el sector privado, que podía comprar
anualmente 300.000 toneladas de arroz al extranjero, se muestra ahora
reticente a importar alimentos debido a que los precios fuera son
más altos que en el país.
Pero los empresarios han expresado sus dudas sobre
los efectos que pueda tener la eliminación del acaparamiento sobre la
reducción de los precios de los alimentos. "Aunque el gobierno
elimine el acaparamiento, los precios no bajarán. Lo importante
es que tengamos suficiente suministro. Los precios bajarán si
disminuye la demanda. Cuando la demanda aumenta, los precios también
suben", señaló Wifredo Pua, comerciante local de maíz.
Aparte de la reducción del suministro internacional
de arroz y el acaparamiento, otras razones para el alza de los precios en
Filipinas se atribuyen a la débil industria de los fertilizantes,
así como a la marginalización del sector agrícola por parte del
gobierno para dar preferencia al sector servicios durante los
últimos 20 años.
Conchita la Madrid Palencia, experta en negocios
agrícolas en la provincia de Isabella, señaló que en comparación con
China, Tailandia y Vietnam, la industria de fertilizantes y de semillas
en el país es débil, y el precio de los fertilizantes importados es
muy alto.
El precio de los fertilizantes importados se duplicó
el año pasado, pasando de los 700 pesos (17,5 dólares USA) por un saco
de 50 kg a los 1.400 pesos (35 dólares). Además, el precio de los
fertilizantes químicos también está subiendo, porque estos
fertilizantes se producen con petróleo, cuyos precios también están
subiendo, afirmó.
Filipinas, anteriormente exportador de grano, pasó a
tener que importar todo su arroz en 1986.
El rotativo local "The Philippine Star" dice en un
editorial que la seguridad del suministro de alimentos se ha convertido en
un grave problema para el país debido al alza de los precios y el
acaparamiento, la suspensión de subvenciones para arroz para los
habitantes con menos recursos, y el cada vez más bajo suministro
global.
Algunos economistas filipinos expresaron
recientemente que el gobierno no está invirtiendo lo suficiente en el
sector agrícola para que éste sea más productivo.
Arsenio M. Balisacan, directos del Centro Regional
del Sudeste Asiático para el Estudio e Inversión en la Agricultura, afirmó
que del aumento del 6,9 por ciento del producto interno bruto
previsto para el primer trimestre de este año, el gobierno atribuye sólo
el 0,8 por ciento a la agricultura en comparación con el 4,9 por
ciento del sector servicios.
El aumento de subsidios para el cultivo de arroz y
para el mercado minorista puede empeorar la situación fiscal del país,
pero la escasez de alimentos para millones de habitantes con
pocos recursos provocará inestabilidad política, subrayan los
expertos.
El gobierno ha prometido lograr el 90 por ciento de
nivel de autosuficiencia alimentaria para finales de este año, y está
fomentando el cultivo de cereales alternativos como el maíz
blanco, que es un buen sustituto del arroz, con un precio más bajo
gracias a la aplicación de tecnologías híbridas.
"Gracias a la avanzada tecnología aplicada en la
producción de semillas y la fabricación de fertilizantes, China, Vietnam y
Tailandia pueden producir grano a un costo más bajo que las
Filipinas. Necesitamos desarrollar nuestra tecnología agrícola",
enfatizó Palencia. Fin