BEIJING, 11 abr (Xinhua) -- El Dalai Lama dio el
jueves una conferencia de prensa en Narita, Japón, en su camino hacia
Estados Unidos, en otra muestra más de sus mentiras.
Durante la conferencia, el Dalai dijo que no es
"antichino". Si eso fuera verdad, cómo es que ha instigado junto con sus
asociados el separatismo durante casi 50 años, alentado un comportamiento
violento entre algunos separatistas tibetanos en Lhasa, permitiendo
que atacaran embajadas chinas e incendiaran y pisotearan la bandera
nacional china?
La afirmación del Dalai de que no es "antichino"
encierra tanto verdad como mentira. La realidad es que él mismo es un
separatista tibetano, lo que ha estado haciendo en las décadas pasadas es
alterar la ley y el orden de China, poner en peligro a
organizaciones chinas en ultramar y humillar el emblema de un país
digno.
El Dalai Lama dijo en la conferencia de prensa que
ha apoyado a la Olimpiada de Beijing "desde el principio". Pero los hechos
reales son que los separatistas tibetanos, instigados por el Dalai Lama,
trataron de sabotear la Olimpiada de Beijing y de interrumpir el
relevo de la antorcha olímpica por el mundo y de montar una farsa
política aprovechando los Juegos Olímpicos.
De Londres y París a San Francisco a lo largo de la
ruta del relevo de la antorcha olímpica hubo separatistas tibetanos que
trataron de atacar a los portadores de la antorcha e incluso
apoderarse de ella. Fueron los ataques violentos y el intento de
arrebatar la antorcha los medios a los que recurrió para apoyar la
Olimpiada de Beijing?".
El Dalai Lama dijo que los manifestantes tienen
derecho a sus propias opiniones. Pero el hecho es que los separatistas
tibetanos trataron en repetidas ocasiones de interrumpir violentamente el
relevo de la antorcha olímpica. En París, se abalanzaron sobre Jin
Jing, una atleta china discapacitada, para tratar de arrebatarle la
antorcha.
El presidente del Comité Olímpico Internacional,
Jacques Rogge, dijo previamente que los asaltos y ataques contra una
atleta discapacitada son inaceptables. Las protestas violentas en Londres
y París han despojado de un sueño a los atletas y a los ciudadanos
locales.
Ese despojo no sólo ha puesto en peligro el sistema
legal y orden social de una nación sino que también ha usurpado los
derechos humanos de otras personas. Este tipo de "libertad" está destinado
a la condena y desprecio de los amantes de la Olimpiada en todo el
mundo.
En Tokio, el Dalai Lama dijo falsamente que el
gobierno chino está tratando de desprestigiarlo. Sin embargo, la verdad es
justamente lo contrario. Es el Dalai Lama quien ha estado
desprestigiando la imagen de China a través de repetidas mentiras y
de actividades violentas.
Una mentira repetida mil veces se vuelve verdad. Al
ofrecer ponencias por todo el mundo, el Dalai Lama en realidad ha engañado
al Occidente sobre sus ambiciones políticas de separar al Tíbet de
China. Lo que ha hecho sólo pondrá en evidencia su verdadera
naturaleza ante su audiencia y el mundo. Fin