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ESPECIAL: Presidente se fortalece en Ecuador
  12.04.2008 Actualizado a las 14:42:54
 

     QUITO, 11 abr (Xinhua) -- Los cambios en la cúpula militar y  policial de Ecuador fortalecen al gobierno del presidente  izquierdista Rafael Correa dentro de la crisis diplomática con  Colombia, opinaron hoy analistas. 

     El presidente Rafael Correa dejó entrever que las fuerzas armadas  lo habían traicionado cuando aseguró que filtraban información a la  Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. 

     Correa censuró que el ejército y la policía no lo hubieran puesto  al tanto sobre los vínculos del ecuatoriano Franklin Aisalla con la  guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

     Aisalla fue uno de los 25 fallecidos en el ataque lanzado el 1 de  marzo por fuerzas colombianas contra un campamento de las FARC  dentro de Ecuador.  

     En el ataque murió o fue ejecutado en el lugar el segundo  dirigente de las FARC, Luis Edgar Devia ("Raúl Reyes"). 

     Como la incursión violó soberanía ecuatoriana, Quito rompió  relaciones con Bogotá y movilizó fuerzas militares a la frontera  entre ambos países. 

     Correa censuró que la información sobre los vínculos de Aisalla  con las FARC hubiera sido filtrada por los organismo de inteligencia  del país a Estados Unidos y Colombia antes que a él. 

     "No permitiremos que se repita lo de Angostura, donde el agresor  (Colombia) tenía mucha mejor información que nuestro gobierno. Mucha de la  información que el gobierno colombiano tenía sobre el caso Aisalla  provenía de la inteligencia ecuatoriana", aseguró el gobernante 

     SOSPECHAS 

     Algunos expertos conjeturan que fueron policías o militares de  Ecuador quienes pasaron a Colombia o la CIA la ubicación del  campamento de las FARC dentro territorio ecuatoriano, en la  provincia de Sucumbíos. 

     Las autoridades colombianas aseguran que la interceptación de  llamadas del teléfono satelital de Raúl Reyes permitió la detección  del campamento rebelde. 

     Colombia había ofrecido una recompensa de 2,5 millones de dólares  por información que facilitara la muerte o captura de Reyes. 

     Para el sociólogo Hernán Reyes, el cambio en la cúpula militar y  policial es el resultado de un proceso que se venía venir, a raíz  de que la crisis con Colombia reveló una serie de errores. 

     El sociólogo consideró que el reciente enfrentamiento del  mandatario Correa con la cúpula militar fue antecedida por la muerte  de la ministra de Defensa, Gudalupe Larriva, en un accidente en un  helicóptero militar, al inicio de su gobierno. 

     Recordó que por ese acontecimiento la familia de Larriva y el  Partido Socialista han mantenido serios cuestionamientos a la cúpula  militar "y que finalmente quedó como un asunto irresuelto". 

     "Parecería ser que todos esos elementos se juntaron y han hecho  que el presidente Correa tome la decisión que ha tomado", apuntó. 

     La analista en temas militares, Bertha García, dijo que las  fallas registradas con el bombardeo de militares de Colombia a un  área fronteriza ecuatoriana evidenció la urgente necesidad de  cambios en el alto mando militar. 

     Los relevos en la cúpula castrense ocurren en un momento crucial  que sacó a la luz pública muchas cosas conocidas, que no funcionaban  y que deben cambiar, declaró García al canal de televisión Ecuavisa. 

     Destacó la existencia de un sistema anacrónico, erróneo,  "mediante el cual los asuntos de inteligencia se trataban como una  suerte de espionaje, y en el cual se creía que son las Fuerzas  Armadas las que tienen el monopolio de inteligencia en todo el país". 

     "Se ha creído que inteligencia es espionaje" y básicamente es  falso, pues "inteligencia es información", que debe ser aplicada sin  violar la legislación y aportar resultados en interés de la nación, aseveró. 

     FIRMEZA DEL MANDATARIO 

     En la toma de posesión del nuevo mando militar, Correa dejó  claro que no permitirá una repetición del ataque colombiano. 

     El jefe de estado censuró que antes de su destitución, el  ministro de Defensa, Wellington Sandoval, se reuniera con la  embajadora estadounidense Linda Jewell. 

     El politólogo Jorge León fue más allá y dijo que la crisis  institucional viene desde el fin del conflicto bélico con Perú (1995) , porque "desde allí, no se logra establecer una real redefinición  de funciones". 

     "Teníamos como eje clave el conflicto con el Perú, luego las  fuerzas armadas tenían que redefinir sus funciones a aspectos de la  paz y la seguridad externa e interna y ocuparse de las nuevas  amenazas, por ejemplo, el narcotráfico", dijo. 

     Según León, el ejército ecuatoriano ha perdido su sentido de ser  y su papel debido a la transformación de la sociedad ecuatoriana y  por las repercusiones de gobiernos como el de Lucio Gutiérrez, que  prácticamente desarticuló a la institución al querer poner a su  gente en la cúpula. 

     "Me parece que ha habido una falta de visión de los presidentes  en relación con la institución militar, al verlos a estos como una  amenaza y pensar que tienen que encontrar un militar de su confianza,  que es lo que está haciendo Correa", sostuvo.  

     El analista político Hernán Pérez señaló que la situación de las  fuerzas armadas, tras las acusaciones realizadas por el presidente  Rafael Correa, no se va a arreglar fácilmente con una comisión ni  nombrando a nuevas personas en los cargos. 

     Indicó que a las Fuerzas Armadas en América Latina les han dicho  de todo, que abusan del poder, pero que pocas veces ha visto que el  comandante en jefe, el presidente, "los acuse de no ser leales a la  Patria sino a una tercera potencia". 

     "No ha habido en la historia del país ni de la humanidad un jefe  de las fuerzas armadas que deje entrever que las propias fuerzas  armadas han traicionado al país", dijo. 

     A juicio del analista, las fuerzas armadas y el gobierno tienen  que iniciar un diálogo sobre la secuencia de los hechos, del que los  ecuatorianos también sean parte, pues "tiene que haber una  explicación y es necesaria que se la conozca, no nombrando una comisión a puerta cerrada". Fin