BEIJING, 9 abr (Xinhua) -- Los monjes que hablaron con periodistas extranjeros en el templo de Johkang durante la reciente visita de los reporteros a Lhasa no recibieron ningún castigo, informó hoy Qiangba Puncog, presidente del gobierno de la región autónoma del Tíbet (en el suroeste de China).
"Todavía están en el templo de Johkang y allí seguirán si no participan en actividades ilegales como golpizas, destrozos, saqueos e incendios", manifestó Qiangba Puncog en una conferencia de prensa de la Oficina de Información del Consejo de Estado ( gabinete central).
Como un Estado que funciona de acuerdo a sus leyes, China no castigará a nadie por haber expresado sus opiniones a los medios de comunicación, indicó.
"Pero si cometen actos criminales, será ya otra cuestión", añadió.
Un grupo de monjes interrumpieron una delegación de periodistas en el templo de Jokhang el 27 de marzo cuando los profesionales de 19 medios de comunicación, entre los que se encontraban reporteros extranjeros, realizaban una visita a Lhasa de tres días tras la violencia desatada el 14 de marzo.
"Creo que es natural que algunos lamas tengan sus propias opiniones y se las cuenten a los medios", opinó Qiangba Puncog. " Pero lo que dijeron ellos no es verdad".
Citando las afirmaciones de un monje acerca de que las autoridades mataron a más de 100 personas en Lhasa, puntualizó que el propio monje manifestó más tarde que había conocido esta situación a través de la Voz de América.
Los reporteros extranjeros pueden todavía visitar la región tras realizar los procedimientos pertinentes, aseguró.
"Por cuestiones de seguridad, los extranjeros y medios de comunicación foráneos deben seguir las normativas de China. No queremos restringir la cobertura de medios ni tampoco tenemos nada que esconder", declaró Qiangba Puncog.