XIAHE (Gansu), 9 abr (Xinhua) -- Un respetado Buda
viviente de la septentrional provincia china de Gansu manifestó hoy que
los actos de sabotaje instigados por los separatistas han perjudicado
la imagen de los lamas.
El vicepresidente de la representación tibetana de
la Asociación Budista de China, Jamyang Losang Jigme Tubdain Qoigyi
Nyima, dijo a la prensa que los disturbios ocurridos en Gansu no
fueron otra cosa que una descarada muestra de separatismo y
barbarie.
Desde el pasado 14 de marzo se registró una serie de
disturbios que incluyeron asaltos, vandalismo, saqueos e incendios, en las
localidades de Xiahe, Maqu, Luqu y Jone, así como en la ciudad de
Hezuo, de la prefectura autónoma tibetana de Gannan.
Allí los disturbios dejaron 94 personas heridas, 91
de ellas efectivos policiales, dos funcionarios y un civil, además de
provocar pérdidas económicas de 32,6 millones de dólares.
"Lo que hicieron los agitadores demostró su
verdadera naturaleza ante el pueblo tibetano", dijo Jamyang, uno de los
líderes religiosos que gozan de más credibilidad en el país.
"Me causó gran tristeza ver a algunos de mis
discípulos en el monasterio de Labrang participando en los actos de
destrucción", dijo Jamyang, y añadió que antes de los disturbios, la gente
respetaba y veneraba a los lamas de Labrang, pero que ahora
relaciona ese nombre con las malas acciones de ese pequeño grupo".
"La mayoría de nuestros discípulos estaban enojados
por las muertes y daños materiales que de forma irresponsable causaron
esos lamas", reveló Jamyang.
Según el líder religioso, ahora la comunidad
religiosa está preocupada, "y reza a Buda para que disturbios de este tipo
no vuelvan a ocurrir".
Sin embargo, Jamyang aseguró que ninguno de los
lamas de Labrang involucrados en los disturbios será expulsado de la
comunidad. "Pero algunos de los que violaron la ley deberán ser
castigos de acuerdo con esta, porque, como cualquiera otra
persona, ellos deben regirse por las leyes", aseveró Jamyang.
El líder religioso también mostró su molestia con
los separatistas tibetanos que han provocado caos durante el relevo
mundial de la antorcha de los Juegos Olímpicos Beijing 2008.
"La Olimpíada pertenece a todo el mundo, y sin
importar cuál sea el país anfitrión, cualquier conducta irregular que
busque crear el caos en medio de ella no serán más de actos desesperados
en contra de la volundad de los pueblos del mundo", dijo el lama.
El presidente del gobierno regional del
Tíbet, Qiangba Puncog, aseguró hoy que el Tíbet está "completamente
preparado" para acoger la antorcha olímpica y garantizar que su relevo sea
seguro y exitoso.