LOS ANGELES, 6 abr (Xinhua) -- El cónsul general de
China en Los Angeles, Zhang Yun, informó hoy a los medios locales sobre la
verdad de los últimos incidentes violentos registrados en Lhasa,
e instó a los medios occidentales a ofrecer una cobertura "justa y
objetiva" de los recientes tumultos en la región.
"Resulta desafortunado que unos pocos medios
occidentales, incluidos algunos estadounidenses, ignoren la obvia verdad y
basen sus informaciones en hechos distorsionados y proclamas sin base
alguna", indicó el sábado a los periodistas el diplomático chino.
Zhang señaló que los incidentes violentos
registrados el pasado 14 de marzo en Lhasa, capital de la región autónoma
china del Tíbet, y en otras partes del país, fueron gestados y
organizados por la camarilla del Dalai Lama, según se ha probado.
Estas actividades, denunció, buscan sabotear la
estabilidad social en el Tíbet y los próximos Juegos Olímpicos de Beijing,
así como animar al movimiento por la independencia del Tíbet.
"Esperamos que la comunidad internacional y los
medios de comunicación reconozcan el hecho de que la camarilla del Dalai
Lama instigó y preparó los incidentes en Lhasa y en otros lugares
con la intención de dividir China y minar la cita de Beijing
2008", indicó Zhang.
Añadió además que la situación en Lhasa es ahora
pacífica y que la vida de sus habitantes ha vuelto a normalidad.
Apuntó que la región autónoma del Tíbet ha
registrado una mejora significativa en los planos social y económico desde
las reformas democráticas de 1959, y resaltó que las políticas del
gobierno central china para facilitar un desarrollo socio- económico
en la región y proteger el patrimonio cultural tibetano han sido
celebradas por una amplia mayoría de la población local.
Zhang agradeció a los medios de la comunidad local
chino- americana y a otros partidarios de China su preocupación por la
seguridad del consulado y de su personal tras los recientes ataques
contra misiones diplomáticas chinas en todo el mundo lanzados por
separatistas tibetanos.
Indicó que sus funcionarios están en alerta y
cooperando de cerca con las agencias locales de cumplimiento de la ley
para garantizar la seguridad del consulado.
Según el gobierno chino, 18 misiones
diplomáticas chinas han sufrido desde el mes pasado violentos ataques en el
extranjero a manos de separatistas en favor de la independencia del Tíbet y
de miembros de los denominados grupos "pro-Tíbet".