BEIJING, 6 abr (Xinhua) -- Funcionarios del Comité
Olímpico Internacional (COI) y muchos líderes mundiales han expresado su
objeción a boicotear los Juegos Olímpicos de Beijing y a cualquier
intento por politizar el evento deportivo.
El presidente del COI Jacques Rogge dijo el sábado
que el COI no se arrepiente de "haber elegido juiciosamente" a Beijing
como anfitriona de las Olimpíadas 2008.
"El COI considera que hizo una juiciosa selección al
otorgar la sede de los juegos a Beijing y no nos arrepentimos de ello",
dijo Rogge en Singapur. También expresó satisfacción por lo que ha hecho
China por los Juegos Olímpicos de Beijing.
Hein Verbruggen, presidente de la comisión de
inspección del COI para los Juegos de Beijing, expresó el jueves su fuerte
oposición a la politización de los Juegos de Beijing, diciendo que los
Juegos Olímpicos deben ser reservados para los atletas, no los
políticos.
El ex presidente del COI Juan Antonio Samaranch dijo
el miércoles que el conflicto tibetano es un asunto político, no
relacionado con el deporte, y que el COI es una organización deportiva que
no puede arreglar todas las cosas.
Samaranch dijo que él cree que las Olimpíadas de
Beijing quedarán grabadas en los anales de la historia en términos de sus
instalaciones de alta calidad.
Al celebrar la llegada de la antorcha Olímpica de
Beijing en el Aeropuerto Heathrow este sábado, la ministra británica de
las Olimpíadas Tessa Jowell dijo que el gobierno británico no boicoteará
las Olimpíadas de Beijing y que ella, personalmente, no apoyará
ningún boicot.
El ex ministro francés del deporte Jean-Francois
Lamour dijo el miércoles en París que un boicot a las Olimpíadas de
Beijing sería un paso en la dirección equivocada.
El presidente bielorruso Alexander Lukashenko dijo
el jueves que anteriormente ha habido intentos por politizar el deporte en
la historia del mundo, pero todos ellos han sido condenados al
fracaso.
El presidente hizo un llamado a los atletas de todos
los países para que no sean presa de la instigación de algunos políticos y
participen en los Juegos en agosto.
El primer ministro camboyano Hun Sen dijo el sábado
que su país se opone enérgicamente a cualquier intento y actividad para
interrumpir los Juegos Olímpicos en Beijing.
Los Juegos Olímpicos son un evento puramente
deportivo, pero algunas personas no dejan de causar nunca problemas a las
Olimpíadas, dijo, agregando que han utilizado incluso los asuntos en Tíbet
y Sudán para sabotear los Juegos Olímpicos de Beijing.
El primer ministro noruego Jens Stoltenberg dijo hoy
que su gobierno de coalición cree que un boicot a las Olimpíadas de
Beijing no es realista ni productivo.
El ministro australiano del Exterior Stephen Smith
dijo hoy en una entrevista con la televisora Australian Broadcasting Corp.
que tanto el primer ministro Kevin Rudd como él mismo no van a boicotear
las Olimpíadas de Beijing por el asunto de Tíbet.
El primer ministro japonés Yasuo Fukuda dijo el
miércoles a reporteros que el gobierno chino está haciendo grandes
esfuerzos para realizar las Olimpíadas de Beijing, por lo cual es
inapropiado hablar acerca de un boicot a los Juegos.
El primer ministro canadiense Stephen Harper dijo
que su país no boicoteará la ceremonia de inauguración de los Juegos
Olímpicos de Beijing.
El presidente chipriota Demetris Christofias dijo
recientemente que espera con interés la ceremonia de apertura de las
Olimpíadas de Beijing y que desea éxito a los Juegos.
Andris Pelss, asesor de política exterior del
presidente letón Valdis Zatlers, dijo que cree que el gobierno chino es
capaz de resolver adecuadamente el asunto de Tíbet y que Letonia se opone
a un boicot de las Olimpíadas de Beijing.
Otros funcionarios que expresaron oposición
a boicotear los Juegos Olímpicos de Beijing incluyen al presidente de
Costa Rica Oscar Arias, el ministro sueco de Cooperación para el
Desarrollo Internacional Gunilla Carlsson, el ministro neozelandés del
Exterior Winston Peters y el ministro español del Exterior Miguel
Angel Moratinos.