RIO DE JANEIRO, 2 abr (Xinhua) -- El gobierno
brasileño comenzó a debatir a partir de hoy con empresarios, científicos y
comunidades tradicionales la ley que propondrá para reglamentar la
distribución de los beneficios por el uso comercial de recursos genéticos
y de conocimientos tradicionales.
El primer encuentro, con representantes de los
gremios empresariales, se celebró hoy en la sede del Ministerio de la Casa
Civil, informó el Ministerio de Medio Ambiente.
El objetivo de las reuniones de consulta es ultimar
el proyecto de ley que será enviado al Congreso para reglamentar el Acceso
a los Recursos Genéticos y los Conocimientos Tradicionales, y la
Distribución de los Beneficios.
La reunión con miembros de la comunidad científica
está prevista para el 10 de abril y el encuentro con representantes de los
grupos que defienden las comunidades con conocimientos tradicionales,
principalmente indígenas,para el 15 de abril.
El objetivo del Gobierno es encaminar el texto final
del proyecto al Congreso Nacional antes del 10 de mayo, cuando comienza en
Alemania la IX Conferencia de las Partes de la Convención sobre
Diversidad Biológica (CDB).
Dicha Convención, aprobada por los miembros de las
Naciones Unidas (ONU)en 1993, reconoce la soberanía de las naciones sobre
los recursos genéticos existentes en sus territorios.
Tal principio sepulta la idea de que los recursos
genéticos eran de propiedad de la humanidad y podían ser explotados
libremente, y prevé el derecho de las comunidades tradicionales a ser
compensadas por el uso comercial de sus conocimientos sobre la
biodiversidad.
Con la aprobación de la Convención, los países
fueron obligados a establecer las reglas para el acceso a los recursos
genéticos y para distribuir los beneficios procedentes de la explotación
de los mismos.
Para tal fin, el gobierno brasileño publicó en junio
de 2000 un decreto ejecutivo hasta ahora en vigor y cuyas normas serán
sustituidas por el proyecto que sea aprobado por el Congreso.
Dicho decreto dio vida al Consejo de Gestión del
Patrimonio Genético con la misión de administrar el aprovechamiento de las
cerca de 200.000 especies de biodiversidad ya registradas en el país
y de cuidar los conocimientos tradicionales que sobre las mismas
tienen las cerca de 220 etnias indígenas y comunidades locales, como
ex esclavos, seringueiros (explotadores de caucho) y garimpeiros
(mineros artesanales).
El proyecto de ley en discusión pretende garantizar
con reglas claras los derechos y los beneficios de esas comunidades.
En diciembre pasado el Consejo de Gestión del
Patrimonio Genético concedió la primera licencia para que un grupo de
investigadores recoja material biológico con el fin de desarrollar
medicinas naturales a partir de conocimientos tradicionales.
La autorización permite a investigadores de la
Universidad Federal de Río de Janeiro buscar sustancias bioactivas en
plantas que son usadas para fines medicinales por los habitantes de un
reducto de descendientes de ex esclavos huidos en Oriximiná, estado
amazónico de Pará.
Los investigadores firmaron un acuerdo con
los habitantes de esa comunidad sobre la distribución de los beneficios
en caso de que los estudios permitan desarrollar nuevas medicinas y
las mismas sean comercializadas.