LHASA, 2 abr (Xinhua) -- Algunos de las salas de
clase de la Escuela Secundaria No. 2 de Lhasa fueron incendiados durante
los disturbios del 14 de marzo, pero los estudiantes tomaron clases de
idioma tibetano el martes en los laboratorios.
La profesora Degyi Zhoigar dijo que 85 por ciento de
los estudiantes son tibetanos y para ellos el tibetano es una materia
obligatoria. Más de 90 por ciento de los maestros son tibetanos.
Los estudiantes tienen semanalmente siete clases de
tibetano de 40 minutos de duración, junto con cinco clases de chino, cinco
de matemáticas y cinco de inglés, dijo.
"Durante los actos de violencia, fueron quemados
libros de texto y libretas, por eso hemos consolidado las clases y hemos
pedido a los estudiantes que compartan los libros, así aseguramos que
puedan continuar con sus estudios", afirmó.
En los años recientes se han publicado 122 libros de
texto en tibetano, que abarcan 16 materias desde nivel de primaria hasta
escuela secundaria del segundo ciclo.
Cering Gyaibo, jefe del Instituto de Investigación
de Religión de la Academia Tibetana de Ciencias Sociales, dijo a Xinhua
que en términos de uso del idioma tibetano, protección del patrimonio
cultural, libertad religiosa y desarrollo económico y social, "los
tibetanos disfrutan de una gama sin precedentes de derechos
humanos".
El Tíbet tiene más de 1.700 sitios religiosos para
el Budismo Tibetano. La mayoría de los creyentes tiene salas de escritura
o nichos de estatuas de Buda en casa. Lhasa, capital de la Región
Autónoma del Tíbet, en el suroeste de China, recibe a más de un
millón de visitantes budistas anualmente.
Los budistas tibetanos celebran cada año el Festival
"Saga Dawa", que empieza el primer día de abril de acuerdo con el
calendario tibetano y dura un mes. Durante el festival, los budistas
honran la memoria de Sakyamuni caminando con molinillos de oraciones,
quemando pebetes e ingiriendo alimentos vegetarianos.
"En los años recientes se ha presenciado un número
récord de budistas caminando con molinillos de oraciones durante el
festival", dijo.
El gobierno central asignó más de 700 millones de
yuanes (97 millones de dólares USA) desde 1980 para mantener 1.400
monasterios y reliquias culturales.
El desarrollo económico también ha mejorado los
niveles de vida de los tibetanos.
Xerab Nyi'ma, vicerrector de la Universidad Central
de Nacionalidades y él mismo un tibetano, dijo que aún recientemente,
en la primera mitad del Siglo XX, el Tíbet seguía siendo una
sociedad de servidumbre feudal bajo la teocracia, una más oscura y
atrasada que la Europa medieval.
Los propietarios eclesíasticos y laicos de siervos,
aunque constituían menos de 5 por ciento de la población del Tíbet,
controlaban la libertad personal de los siervos y de los esclavos,
quienes constituían más de 95 por ciento de la población del Tíbet.
Los propietarios vendían, hipotecaban y trocaban a los siervos como
si fueran una propiedad más, dijo.
Un documento en los Archivos de la Región Autónoma
del Tíbet, escrito en 1949, afirma que tres monjes, quienes eran esclavos
de monjes de la clase alta, escaparon del Monasterio Sera debido a la
opresión. Ellos fueron capturados y encarcelados una vez que se les
arrancó los ojos y se les cortó la nariz.
Otro documento registra que en el pasado los
orfebres, plateros, herreros y carniceros eran considerados gente de clase
inferior, quienes no tenían permitido trabajar para el gobierno ni casarse
con gente de clase superior.
Cerca de 90 por ciento de la gente en el Tíbet no
tenía casa propia en 1950.
En 2006, el gobierno regional lanzó un programa para
construir casas para las familias de agricultores y pastores locales. Más
de 570.000 personas se han mudado desde entonces a nuevas residencias y
el gasto del gobierno regional llegó a un total de 1.300 millones de
yuanes.
El ingreso neto per cápita de agricultores y
pastores en el Tíbet registró un crecimiento de dos dígitos por quinto año
consecutivo y llegó a 2.788 yuanes en 2007, 83,8 por ciento más con
respecto a 2002.
Un total de 8.220 millones de yuanes de destinó a la
educación en el Tíbet en los cinco años pasados. Más de 95 por ciento de
los niños en edad escolar ahora tienen acceso a educación primaria, en
un drástico constraste con la cifra de 95 por ciento de los
tibetanos analfabetos antes de la Reforma Democrática del Tíbet en
1959.
El Departamento de Salud provincial dijo que 100 por
ciento de los campesinos y pastores, quienes constituyen 80 por ciento de
la población de la región, están cubiertos por el sistema de atención
médica gratuita.
Xerab Nyi'ma dijo que la aplicación del sistema de
autonomía étnica regional en el Tíbet también ayudó a proteger los
derechos humanos.
Por ejemplo, los tradicionales festivales tibetanos,
incluido el Año Nuevo Tibetano y el Festival Shoton, son festividades
legales en la región autónoma.
La gente en el Tíbet trabaja 35 horas a la semana,
cinco horas menos que las horas de trabajo legales a nivel nacional.
Xerab Nyi'ma dijo que durante los disturbios del 14
de marzo, el gobierno mostró moderación, proporcionó atención médica
gratuita a los heridos y pagó indemnización a las víctimas. Todo esto
demostró que el gobierno chino considera muy importantes a los derechos
humanos. Fin