LA HABANA, 1 abr (Xinhua)
-- El ex presidente cubano Fidel Castro criticó hoy la "campaña orquestada
contra China por el imperialismo" para deslucir los próximos Juegos
Olímpicos y afirmó "creer en la victoria china".
En la segunda y última parte de su artículo "La
victoria china", difundido hoy en la prensa local, Castro cuestionó "por
qué tanto se empeña el imperialismo en someter a China, de forma directa o
indirecta, a un desgaste internacional?"
El líder de la Revolución cubana hizo un
pormenorizado recuento de la historia de ese país y recordó hechos de la
II Guerra Mundial, la segunda guerra chino-japonesa, la traición de Chiang
Kai-shek y su huida hacia Taiwán en un buque de la armada de Estados
Unidos.
"La campaña orquestada contra China es como un toque
de clarín llamando a degüello para deslucir el merecido éxito del país y
su pueblo como anfitriones de los próximos Juegos Olímpicos",
indicó.
Castro, de 81 años, subrayó que "el gobierno de Cuba
emitió (el 22 de marzo) una declaración categórica de apoyo a China,
respecto a la campaña contra ella vinculada al Tíbet".
A mediados de marzo último, Lhasa, la capital de
Tíbet, fue escenario de protestas con fines separatistas que alteraron
seriamente el orden social y luego se extendieron a otras partes de
Tíbet.
Al respecto, Castro enfatizó que el gobierno chino
"es sumamente sensible a todo lo que se relaciona con la integridad de su
territorio".
Tras asegurar que "China respeta el derecho de los
ciudadanos a creer o no creer", el ex mandatario cubano señaló: "Respeto
el derecho a creer del Dalai Lama, pero no estoy obligado a creer en el
Dalai Lama".
Explicó que "el Dalai Lama, condecorado con la
Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos, alabó al presidente
norteamericano George W. Bush por sus esfuerzos en favor de la libertad,
la democracia y los derechos humanos".
Al comentar el resultado de las elecciones del
pasado 23 de marzo en Taiwán, en las que fue elegido presidente Ma
Ying-jeou, del partido Kuomintang, Castro dijo que fue "una victoria
política y moral de China" y "aleja del poder" al Partido Demócrata
Progresista (PDP), que "estaba a punto de dar nuevos y funestos
pasos".
"Tengo muchas razones para creer en la victoria
china", concluyó Fidel Castro, quien después de casi medio siglo en la
dirección de la isla y debido a una severa enfermedad intestinal fue
sustituido por su hermano Raúl Castro el pasado 24 de febrero.