BEIJING, 1 abr (Xinhua) -- La camarilla del Dalai
está intentando tomar como rehén a la Olimpiada al tratar de
vincularla con la cuestión del Tíbet, indicaba un artículo de opinión
publicado hoy martes por el rotativo beijinés "Global Times".
"La camarilla del Dalai Lama trata de convencer a
algunos países a unir la cuestión del Tíbet con las Olimpiadas de
Beijing, puesto que piensan que el evento deportivo podría ser su última
oportunidad", afirma el artículo escrito por Yi Duo. Además, el
texto hace referencia a tres informaciones publicadas en la
página web de la camarilla del Dalai..
El 18 de diciembre, el Dalai Lama dijo durante una
visita a Italia que China merecía ser anfitriona de los Juegos pero
necesitaba tener en cuenta las críticas de algunos gobiernos
extranjeros y organizaciones internacionales sobre su registro de
derechos humanos, libertad religiosa y protección ambiental.
El 20 de diciembre, declaró a Cicero, una revista
alemana, que la Olimpiada de Beijing sería una buena oportunidad para
recordar a la gente la cuestión del Tíbet.
En su discurso en el aniversario del llamado
"levantamiento del Tíbet" en 1959 el 14 de marzo, dijo que: "Además de
enviar a sus atletas, la comunidad internacional debería recordar al
gobierno chino estos asuntos (libertad de expresión). He sabido que muchos
parlamentos, individuos y organizaciones no gubernamentales en todo
el mundo están emprendiendo una gran cantidad de actividades por la
oportunidad que se abre para China para hacer un cambio positivo. Admiro
su sinceridad".
"Incluso si el Dalai Lama sólo quería vincular las
Olimpiadas con el asunto del Tíbet, sus seguidores dejaron muy claras sus
intenciones", subraya el artículo.
Lordain, presidente del departamento de trabajo del
"Movimiento por la Libertad del Tíbet 2008" dijo en diciembre de 2004:"La
gente de todo el mundo prestará mucha atención a China (por los
Juegos) y eso nos brinda una oportundiad excepcional para ejercer
presión política sobre el gobierno chino".
En septiembre, el "Congreso de la Juventud Tibetana
(TYC, siglas en inglés)", una organización de línea dura bajo la
camarilla del Dalai Lama que aboga abiertamente por la violencia,
aprobó una decisión para movilizar a tantos tibetanos como fuera
posible que residen fuera de China, en especial aquellos que viven en
América del Norte, para que regresen al Tíbet durante las Olimpiadas,
según el artículo.
Karma Qoipei, "portavoz" del "gobierno tibetano en
el exilio", dijo el 7 de febrero:"Debemos aprovechar la coyuntura de los
Juegos, poner en marcha diversas actividades y forzar al gobierno
chino a resolver el asunto del Tíbet en 2008 o dentro de los dos
próximos meses".
En un comunicado publicado el 10 de marzo, el "TYC"
afirmó que "ahora debemos aprovechar la más importante oportunidad, que no
se ha dado nunca antes durante nuestra lucha por la independencia, y
que son los Juegos Olímpicos".
El mismo día, después de una rigurosa selección, 101
miembros de la línea dura salieron de Dharamsala (India), donde el
" gobierno tibetano en el exilio" tiene su sede, para iniciar lo
que denominan como el "levantamiento del pueblo tibetano".
"Su cuidadosa organización e instigación al final
'dio sus resultados' con una gran pérdida de vidas humanas y propiedades
en Lhasa el 14 de marzo", indica el comentario.
Durante los disturbios, 18 civiles y un policía
murieron y la violencia se extendió a otras regiones de población tibetana
en China.
En los días siguientes, los alborotadores atacaron
una docena de embajadas y consulados de China, incluyendo los ubicados en
Estados Unidos, la India, Reino Unido y Francia.
Tras el telón de fondo de la violencia, la camarilla
del Dalai continuó abogando por el boicot de los Juegos Olímpicos con sus
seguidores en los países occidentales.
En relación a la violencia en Lhasa, el Dalai Lama
actuó de un modo extraño, según el artículo. El 16 de marzo, declaró a la
Corporación Británica de Radiodifusión (BBC, siglas en inglés) que no
pediría a los alborotadores que se detuvieran. Pero dos días más tarde,
dijo en una rueda de prensa que sentía un gran dolor por la violencia
desatada.
Sin embargo, sus seguidores fueron más francos que
él. Cewang Rigzin, presidente del "TYC", declaró en una reunión el 20 de
marzo que la violencia ha "logrado su objetivo" de "despertar la
resistencia entre el pueblo del Tíbet y atraer una prominente
atención internacional hacia el asunto del Tíbet", pero la
batalla "no cesará y este incidente es sólo el preludio de la lucha de
este año".
"Supongo que esto es lo que realmente
piensan", señala el artículo. "Sólo quieren convertir a los Juegos Olímpicos
en rehenes sin que se les culpe de incitar la violencia".