LHASA, 29 mar (Xinhua) -- Una delegación diplomática de 15 miembros  extranjeros visitó el viernes y sábado Lhasa, capital de la Región  Autónoma del Tíbet de China, después de los disturbios del 14 de  marzo. 

     Su apretada agenda incluye conversaciones con un monje del Templo  Jokhang y una reunión con Qiangba Puncog, presidente del gobierno  regional del Tíbet. 

     Esta mañana, la delegación llegó al Templo Jokhang y habló con un  monje del templo. 

     Los diplomáticos provienen de las embajadas y misiones  diplomáticas en Beijing de Brasil, Japón, Alemania, Canadá, Unión  Europea, Italia, España, Eslovenia, Singapur, Tanzania, Reino Unido,  Australia, Francia, Rusia y Estados Unidos. 

     A su llegada el viernes, la delegación se dirigió directamente a  la Tienda de Ropa Yishion en la Avenida Media Beijing en el centro  de Lhasa que fue incendiada y donde cinco jóvenes murieron quemadas  en los disturbios. 

     El dueño de la tienda y una joven que sobrevivió al fuego  respondieron preguntas de los diplomáticos. Por petición de los  diplomáticos, la joven contó en detalle lo que sucedió la tarde del  14 de marzo.  

     Los autobuses de la delegación recorrieron la Avenida Media  Beijing, la Avenida Qingnian, y la Avenida Norte y Oriente Linkuo  donde algunas tiendas y organizaciones fueron destrozadas, saqueadas  e incediadas por los alborotadores y llegaron a la Segunda Escuela  Secundaria de Lhasa que quedó parcialmente quemada por los  disturbios. 

     El director de la escuela habló acerca de cómo los alborotadores  quemaron los edificios de la escuela y de sus esfuerzos para evacuar  a estudiantes profesores. George Manongi, ministro de la embajada de  Tanzania en China, dijo que se sintió muy triste al ver casas  quemadas y gente inocente lesionada. 

     "Esas 'protestas pacíficas' fueron de hecho terminadas con  violencia. Ningún gobierno toleraría esto", dijo. Qiangba Puncog se  reunió con la delegación el viernes por la noche. 

     Dijo a los diplomáticos que los violentos incidentes del 14 de  marzo fueron provocados por las fuerzas que promueven la  "independencia de Tíbet" y fueron organizados, premeditados y  dirigidos por la camarilla del Dalai Lama con la malvada intención  de socavar los próximos Juegos Olímpicos de Beijing y separar al  Tíbet de la patria. 

     Señaló que las autoridades policiacas han detenido a 414  sospechosos involucrados en las palizas, destrozos, saqueos e  incendios premeditados, y otras 289 personas se entregaron  voluntariamente. De ellos, 111 fueron liberados por ofensas menores.   Hasta ahora, por lo menos 18 civiles, incluyendo un bebé de ocho  meses, y un oficial de policía han sido confirmados muertos por los  disturbios en Lhasa, en el cual hubo también 382 heridos. Se estima  que los daños llegan a los 250 millones de yuanes (35,21 millones de  dólares USA), según el presidente del gobierno regional, agregando  que no hubo extranjeros lesionados durante los motines. 

     Oswaldo Biato Jr., ministro consejero de la Embajada de Brasil en  China y jefe de la delegación, expresó su gratitud a Qiangba Puncog  por su junta. 

     Dijo que todos los delegados estaban satisfechos por estar aquí,  porque es una buena oportunidad para obtener información de primera  mano. 

     Durante su reunión con la delegación, Qiangba Puncog instó  también a los monjes tibetanos a mantenerse alejados de la política,  diciendo que, "la política no es congruente con las doctrinas del  budismo". 

     El consejero de la embajada eslovena en China Bernard Srajner  dijo que estaba satisfecho con los comentarios de Qiangba Puncog. Lo  que él vio después de arribar a Lhasa demostró que "es una ciudad  normal". 

     Gregory May, segundo secretario de la Embajada de Estados Unidos  en China, calificó el viaje como "un paso en la dirección correcta". 

     Esta mañana, la delegación visitó a policías heridos y otros  pacientes en los hospitales locales. 

     Los diplomáticos hablaron también con tibetanos ordinarios cuyas  vidas fueron severamente afectadas por los disturbios del 14 de  marzo, así como con algunos extranjeros que viven en Lhasa. 

     Los diplomáticos regresaron a Beijing al anochecer de hoy. 

     El viaje fue concertado por el Ministerio de Relaciones  Exteriores de China y el gobierno de la Región Autónoma de Tíbet.