BEIJING, 27 mar (Xinhua) -- La economía de China se
moderará pero permanecerá robusta en 2008 con un índice de crecimiento de
10,7 por ciento, constituyendo un amortiguador frente a la esperada
desaceleración internacional, de acuerdo con un pronóstico emitido
hoy por una comisión de la ONU.
"La inversión sigue siendo el principal motor de
crecimiento y sigue sobresaliendo pese a las medidas de enfriamiento del
gobierno y con el apoyo de las bajas tasas de interés reales", dijo la
Comisión Económica y Social de Naciones Unidas para Asia y el
Pacífico (UNESCAP).
"Una desaceleración en las exportaciones y los
esfuerzos del país para enfriar la economía son las razones principales de
la moderación", dijo.
Otros factores que se prevé sostengan el crecimiento
de China son la demanda interna, el creciente gasto de los consumidores
rurales en energía y el consumo mayor a través de un gasto gubernamental
superior en bienestar social.
Estadísticas oficiales chinas muestran que el
producto interno bruto de China se aceleró a 11,4 por ciento en 2007, el
ritmo más rápido en 13 años.
Se espera que la crisis de créditos hipotecarios de
alto riesgo de Estados Unidos no tenga un fuerte impacto en el crecimiento
de China.
"En el peor de los escenarios, donde la economía
estadounidense caiga en recesión, el impacto en China no será tan grande
como en otros países de Asia-Pacífico. Debido a su fuerte ritmo, el
crecimiento de China seguirá siendo resistente, pero disminuirá",
dijo Shuvojit Banerjee, un experto de UNESCAP.
Las crecientes exportaciones de China a la Unión
Europea compensarán una caída estable en las exportaciones a Estados
Unidos, el segundo mayor mercado de exportación de China, dice el informe.
China también presenció un auge en el comercio con Africa.
Los inversionistas chinos y de otros países de
Asia-Pacífico están desempeñando un papel clave en apoyar a los países
desarrollados durante la turbulencia. Los fondos de riqueza soberana
y las instituciones de inversión estatales de la región han
impulsado a los sectores bancarios debilitados de Estados Unidos y
de la Unión Europea.
China está enfrentando un creciente desafío de la
inflación. Las principales preocupaciones inflacionarias radican en los
precios internacionales superiores del petróleo y de alimentos. "Los
crecientes precios de alimentos son una mayor preocupación
inflacionaria que los precios del petróleo porque los alimentos
constituyen una proporción superior del gasto de consumo. La
inflación de precios de alimentos afecta particularmente a las
familias de bajos ingresos".
La comisión también advirtió que el
rápido crecimiento está teniendo lugar a un costo creciente para el
medio ambiente. El efecto desestabilizador del crecimiento sobre el
medio ambiente se está volviendo más aparente. La contaminación del
aire, especialmente en las grandes ciudades, está incrementando
la incidencia de enfermedades pulmonares.