Correo:Castellano@xinhuanet.com
Portada China Internacional Iberoamérica Economía Ciencia-cult Deportes Sociedad Fotos Opinión
ENFOQUE: Cheney concluye viaje a Oriente Medio con escasos  resultados
EEUU y Corea del Sur piden a RPDC presentar declaración nuclear plena
Encabezará ministro de Asuntos Legales delegación de Egipto en Cumbre Arabe
Junta militar de Myanmar entregará poder después de elecciones en  2010
Mueren dos soldados EEUU en Irak
 
ENFOQUE: Cheney concluye viaje a Oriente Medio con escasos  resultados
  27.03.2008 Actualizado a las 20:15:06
 

     BEIJING, 27 mar (Xinhua) -- El vicepresidente estadounidense,  Dick Cheney, no ha logrado avances significativos en el conflicto  de Irak, el proceso de paz entre israelíes y palestinos ni la  crisis energética mundial durante su viaje de diez días a la  convulsa región de Oriente Medio, según analistas. 

     El viaje de Cheney, que incluyó visitas no anunciadas a Irak y  Afganistán, así como los destinos previstos de Omán, Arabia Saudí, Israel y Cisjordania, "no producirá ningún resultado significativo porque [el vicepresidente] no tiene nada que ofrecer", afirmó  Steven Simon, experto estadounidense en asuntos de Oriente Medio. 

     La visita, que concluyó el martes, ha sido interpretada como  una confensión de la continua preocupación de Estados Unidos por  la situación en la región, y no como una medida destinada a  conseguir objetivos tangibles. 

      

     TIMIDO RESPALDO A IRAK 

     El viaje de Cheney no ha logrado garantizar el respaldo de las  naciones árabes a Irak, de cuya invasión por parte de Estados  Unidos se acaban de cumplir cinco años. 

     El aniversario despertó las críticas de aquellos contrarios a  la invasión del 20 de marzo de 2005, en especial coincidiendo con  el aumento a 4.000 del número de soldados estadounidenses muertos  en la contienda. 

     Se cree que Cheney, uno de los ingenieros de la guerra en un  principio y uno de sus mayores defensores en la actualidad, se ha  embarcado en este viaje para conseguir respaldos a la política de  la Casa Blanca en el país árabe. 

     Estados Unidos desea que Arabia Saudí y otros aliados árabes  establezcan presencia diplomática en Irak y colaboren en la  reconstrucción de posguerra del país. 

     Un alto cargo estadounidense reveló bajo condición de anonimato que el vicepresidente "intentará animar a los saudíes y a otros  países árabes para que continúen apoyando los esfuerzos de la  comunidad internacional para asistir a Irak". 

     Cheney también visitó el sultanato de Omán para persuadir a sus autoridades de que confronten la influencia de Irán en Irak,  aunque se cree que la visita producirá un resultado casi nulo. 

     "Representa a un presidente incapacitado, una economía que  lucha para mantenerse a flote, una situación en la que Estados  Unidos, a pesar de todos sus esfuerzos en Irak, no puede conseguir que el gobierno de Bagdad se consolide", indicó Simon, alto cargo  del Consejo de Relaciones Exteriores. 

      

     NINGUN AVANCE EN EL CONFLICTO ISRAELO-PALESTINO 

     El primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente  palestino, Mahmoud Abbas, se comprometieron a finales del año  pasado durante la conferencia de Annapolis a trabajar para sellar  un acuerdo de paz antes de que el presidente estadounidense,  George W. Bush, abandone la Casa Blanca en enero de 2009. 

     Sin embargo, apenas se han conseguido avances en esta  conflictiva zona, en la que continúan la violencia y la ampliación de los asentamientos israelíes en los territorios que Palestina  reclama para la creación de un futuro Estado. 

     El viaje de Cheney a Jerusalén y Cisjordania tenía como  objetivo subrayar el mensaje de las visitas realizadas por Bush en enero y por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a  principios de este mes, en un nuevo empuje diplomático para que  prosigan las negociaciones de paz. 

     Jon Algerman, director del programa de Oriente Medio en el  Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, admitió que la  situación se ha deteriorado de forma notable. 

     En la actualidad, Israel negocia con el gobierno de Abbas en  Cisjordania a la vez que libra una sangrienta batalla contra los  militantes de Hamás en Gaza. 

     Edward Abbington, ex cónsul general de Estados Unidos en  Jerusalén y en la actualidad asesor de Abbas, afirmó que ni  israelíes ni palestinos están convencidos de que Cheney es un  actor integral del proceso de paz. 

     "Me dijeron que desconocían por qué Cheney venía a reunirse con ellos", indicó Abbington, "los israelíes están más interesados en  lo que Cheney tiene que decir sobre Irán y en la bendición de los  ataques contra Gaza que en cualquier declaración sobre el proceso  de paz". 

      

     AUSENCIA DE COMPROMISO PARA UN AUMENTO DE LA PRODUCCION DE  CRUDO 

     La visita de Cheney a Arabia Saudí puso de manifiesto la  inestabilidad del mercado energético internacional, en el que los  precios del petróleo han experimentado un notable aumento que,  junto con la crisis inmobiliaria, ha asestado un duro golpe a la  economía estadounidense. 

     Washington desea que los países petroleros incrementen su  producción de crudo para conseguir contener la escalada de los  precios, pero el llamamiento de Bush en enero para que la OPEP  incremente su producción fue rechazado y las naciones exportadoras decidieron mantener las actuales cuotas. 

     Cheney, del que se esperaba que ejerciera cierta presión sobre  esta cuestión, decidió acudir a Arabia Saudí en búsqueda de este  aumento de la producción, dado que se trata del único miembro de  la OPEP capaz de añadir al mercado cantidades significativas de  petróleo. 

     Sin embargo, Arabia Saudí no ha pronunciado ningún compromiso,  a pesar de la "satisfactoria y profunda" charla que mantuvieron el vicepresidente estadounidense y el monarca saudí. 

     El resultado, según algunos analistas, era esperado, dada la  limitada capacidad de persuasión de Cheney para convencer a los  países del Golfo o de la OPEP de que incrementen su producción.  Fin