LHASA, 26 mar (Xinhua) -- La conducta de los
alborotadores en el Tíbet este mes violó los principios del Budismo y el
concepto religioso de misericordia y compasión defendidos por Sakyamuni,
comentaron hoy en el Tíbet Budas vivientes.
"Algunos monjes no aprendieron las escrituras del
Budismo, no siguieron el código religioso, por el contrario alteraron el
orden religioso y socavaron los intereses básicos del sector religioso así
como de los creyentes del Budismo", mencionó Dazhag Dainzin Geleg,
un Buda viviente del monasterio Dagcha en el Tíbet.
La doctrina básica del Budismo tibetano, de acuerdo
con la cual los monjes deben cultivarse a sí mismos, señala que hay que
"evitar todo mal y hacer el bien", comentó el Buda, vicepresidente del
capítulo tibetano de la Asociación Budista de China.
Chubakang Tubdain Kaizhub, jefe del capítulo
tibetano de la Asociación Budista de China, dijo que se sintió triste al
ver a la gente en sotanas carmesí participando en palizas bárbaras,
destrozos, saqueos e incendios.
"El karma Budista señala que ellos no pueden
reencarnar después de la muerte debido al pecado que han cometido",
declaró, pidiendo a todos los Budas vivientes y lamas de monasterios en el
Tíbet "reconocer la verdadera naturaleza de los secesionistas, dirigir
correctamete sus propios monasterios y educar a los creyentes".
"A través de las décadas, el gobierno (chino) ha
destinado mucho dinero para el mantenimiento de los monasterios y ha
proporcionado subsidios para los monjes ancianos", comentó Lobsangba
Chilai Qoisang, un Buda viviente de Qamdo, Tíbet. "Los pocos monjes
ingratos que violaron los principios Budistas fueron realmente
decepcionantes".
Ngagwang Qoizhag del Templo Jokhang comentó que los
monjes involucrados en los disturbios no pueden representar al Budismo
tibetano ni a sus creyentes.
"El Dalai Lama se aprovecha de su posición religiosa
para engañar y sobornar a algunos monjes, utilizándolos para provocar
problemas en China. Su conduca alteró el orden religioso normal y
contradice los principios Budistas", indicó Lhadar Ngagwang Daindzin,
vicepresident del capítulo tibetano de la Asociación Budista de
China.
Los violentos disturbios, que el gobierno señala que
fueron organizados por la camarilla del Dalai Lama, tuvieron lugar en
Lhasa, capital del Tíbet el 14 de marzo. La multitud incendió tiendas,
escuelas, hospitales y residencias. Al menos 18 civiles y un oficial
de policía perdieron la vida en esos actos violentos.
El XI Panchen Lama Gyaincain Norbu también ha
condenado los disturbios, diciendo que decididamente apoya al Partido
Comunista de China y los esfuerzos del gobierno chino para garantizar la
segurida y la estabilidad de Lhasa. Fin