BEIJING, 26 mar (Xinhua) -- Los disturbios ocurridos
en Lhasa no socavarán la armonía entre diferentes grupos étnicos en el
Tíbet, comentó hoy un tibetólogo.
"Más bien, yo pienso que la violencia cometida por
unos cuantos infractores de la ley ha impulsado a la gente de cada grupo
étnico a acercarse entre sí", señaló Lian Xiangmin, director de la Oficina
de Proyectos de Investigación del Centro de Investigación en
Tibetología de China, durante una conferencia de prensa.
Lian dijo que se enteró de que la violencia no
solamente fue contra personas del grupo étnico Han sino también contra
tibetanos.
Durante los disturbios del 14 de marzo, cinco
trabajadores murieron calcinados en una tienda de ropa en Lhasa en manos
de la pandilla. Cuatro de ellos eran Han, y el quinto era un
tibetano.
"También escuchamos historias de que gente de
diferentes grupos étnicos salvaron la vida de otros durante el alboroto",
declaró Lian.
Mencionó que Losang Cering, un médico tibetano
sufrió la fractura del pómulo y una conmoción cerebral por salvar la vida
de un niño Han de los agitadores que atacaron su ambulancia el 14 de
marzo.
"Pienso, con base en este incidente, que la gente,
incluyendo los tibetanos, tendrán una verdadera imagen de la camarilla del
Dalai, de que ellos no vacilan para utilizar la violencia con tal de
lograr su objetivo de la llamada 'independencia del Tíbet'", afirmó
Lian.
La camarilla del Dalai encabezado por el XIV Dalai
Lama, está integrado por el llamado gobierno tibetano en el exilio y
organizaciones que apoyan la "independencia del Tíbet", señaló,
cuando se le pidió definir al grupo.
Lian dijo que el Dalai Lama: "aparece como un
seguidor de la no violencia. Respecto a si él es un terrorista,
principalmente vemos si está involucrado en actividades terroristas".
El experto también expresó su profunda decepción por
los monjes que participaron en los disturbios.
"Se supone que los monjes siguen el principio de la
no violencia del Budismo. Su participación en los disturbios violó las
enseñanzas del Budismo", mencionó Lian.
Pero hay personas detrás de esos monjes, dijo. "Los
monjes tibetanos tienen la tradición de reverenciar al Buda viviente Dalai
Lama, pero no a un individuo como el XIV Dalai Lama. Sin embargo,
algunas personas con motivos ocultos se aprovecharon de la fe y la
confianza de los monjes en sus maestros religiosos y los incitaron a
involucrarse en los disturbios".
Lian comentó que el gobierno ha estado aplicando
políticas destinadas a ayudar al pueblo tibetano a mantener una buena
vida. Eso ha conducido a un rápido crecimiento económico y al mejoramiento
de los niveles de vida de la población desde la década de 1980,
explicó.
El gobierno no cambiará su política hacia la
religión ni su postura de que la religión debe mantenerse apartada de la
política, afirmó en la misma conferencia de prensa el profesor Tanzen
Lhundrup, subdirector del Instituto de Estudios Sociales y Económicos del
Centro de Investigación en Tibetología de China. Fin