
BEIJING, 26 mar (Xinhua) --
El presidente de China, Hu Jintao, expresó el miércoles sus puntos de
vista sobre los asuntos de Taiwan y el Tíbet a su homólogo de Estados
Unidos, George W. Bush, durante una conversación telefónica, dijo el
Ministerio de Relaciones Exteriores chino en un comunicado.
Durante las conversaciones, el presidente Hu expresó
su aprecio a la postura estadounidense, reiterada en muchas ocasiones por
Bush y por su administración, de que Estados Unidos se apega a la política
de Una China, acata los tres comunicados conjuntos
chino- estadounidenses, se opone a la "independencia de Taiwan" y a un
referéndum sobre la integración de Taiwan a la Organización de las
Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales, a las
cuales sólo puedan integrarse países soberanos.
Hu también expresó el deseo de que los gobiernos
chino y estadounidense continúen realizando esfuerzos conjuntos para
garantizar la paz y estabilidad entre ambos lados del Estrecho de
Taiwan.
La postura firme de China es que la parte
continental china y Taiwan deben reanudar las consultas y conversaciones
con base en "el consenso de 1992", que estipula que ambas partes reconocen
que sólo existe una China, pero acuerdan diferir sobre su definición, dijo
Hu.
Hu también expresó su expectativa de que la parte
continental china y Taiwan realicen esfuerzos conjuntos y creen
condiciones para acabar formalmente con su hostilidad a través de las
consultas, alcancen un acuerdo de paz, construyan un marco para el
desarrollo pacífico de las relaciones entre ambos lados del Estrecho y
anuncien una nueva situación de las relaciones entre ambos lados del
Estrecho.
Sobre los recientes disturbios en Lhasa, Hu dijo que
de ninguna manera fueron "manifestaciones pacíficas" o actividades "no
violentas", como afirmó la camarilla del Dalai Lama, sino crímenes
graves y violentos no disfrazados.
Ningún gobierno responsable se limitaría a observar
este tipo de crímenes violentos, los cuales violaron gravemente los
derechos humanos, alteraron seriamente el orden social y pusieron en serio
peligro la seguridad de la vida y propiedad públicas, agregó.
Hu dijo que la política del gobierno chino hacia el
Dalai Lama es clara y firme, y que el gobierno chino siempre ha estado en
contacto con la parte del Dalai con gran paciencia.
El presidente Hu reiteró la disposición del gobierno
a continuar los contactos y consultas con el Dalai Lama, siempre y cuando
abandone completamente la defensa de la "independencia del Tíbet" y
cese sus actividades destinadas a separar a la patria, especialmente
las actividades para incitar y tramar crímenes violentos en el
Tíbet, así como en algunas otras regiones y deje de sabotear los próximos
Juegos Olímpicos de Beijing y acepte que el Tíbet y Taiwan son
partes inalienables de China.
Hu y Bush también intercambiaron puntos de
vista sobre la cuestión nuclear de la Península Coreana y otros asuntos
de interés mutuo.