PANAMA, 25 mar (Xinhua) -- Los trabajadores
latinoamericanos en Estados Unidos sufren la violación sistemática de sus
derechos humanos, alertó hoy en Panamá el presidente de la Confederación
Latinoamericana de Trabajadores (CLAT), Jaime Manzo.
El dirigente del CLAT participa en los preparativos
del congreso constitutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores de
las Américas (CSA), un nuevo organismo continental que tendrá como
principal objetivo la defensa de los derechos de los trabajadores.
Entre las propuestas del organismo destaca la
instalación de la Comisión de Migrantes de la CSA en Estados Unidos, con
la finalidad de vigilar estas injusticias.
Manzo dijo que son cerca de 11 millones los
trabajadores latinoamericanos que emigran para trabajar en condiciones
inhumanas en Estados Unidos, ya sea en la cosecha del campo, en el
comercio o en los centros industriales, sin ningún tipo de amparo que
garanticen sus derechos humanos.
"Nosotros proponemos que el tema de los trabajadores
emigrantes, tratados como esclavos del siglo XXI, deben ser resueltos por
el gobierno estadounidense tomando en cuenta su dignidad como seres
humanos y no sólo como meros recursos humanos para producir y luego
desechar", expresó el dirigente.
Manzo es uno de los 500 delegados procedentes de 29
países de Sudamérica, Centroamérica, Norteamérica y El Caribe, que se
dieron cita en la capital panameña para participar en los preparativos del
Congreso Fundador de la CSA, el cual se llevará a cabo del 27 al 29
de marzo.
"Este es un sueño de todos los trabajadores de las
Américas que agrupará en una confederación a todas las organizaciones
sindicales en busca de una sociedad más justa y humana para los 500
millones de personas de todo el continente", dijo Jaime Manzo.
Con la creación de la CSA, impulsado por la
Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT) y la CLAT, los
trabajadores de todo el continente estarán unidos por primera vez en su
historia bajo un sólo gremio.
Los delegados sindicales también debatirán sobre
el desempleo, la pobreza, el trabajo infantil, la corrupción, la
deuda externa y el desarrollo sostenible.