SANTIAGO, 25 mar (Xinhua) -- Los 10 países
latinoamericanos que concretaron el libre comercio con Estados Unidos
enfrentan desafíos para proteger derechos de propiedad intelectual,
advirtió un libro presentado hoy en Santiago por la CEPAL.
El libro "América Latina y el Caribe. La propiedad
intelectual después de los tratados de libre comercio", fue elaborado por
Alvaro Díaz, actual embajador de Chile en Brasil, y publicado por la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con sede
en Santiago.
Díaz indicó que durante los últimos cinco años,
Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua,
Panamá, Perú, República Dominicana han suscrito con Estados Unidos
tratados de libre comercio que contienen disposiciones destinadas a
fortalecer los derechos de propiedad intelectual.
El autor añadió que la entrada en vigor de las
obligaciones que suponen esos tratados se prolongará durante los próximos
cinco años, lo que abre diversos escenarios y plantea importantes
desafíos.
El autor advirtió que la aplicación rígida o
inadecuada de las obligaciones contenidas en los tratados podría
traducirse en una sobreprotección de los derechos de propiedad
intelectual.
Eso afectaría negativamente el acceso social al
conocimiento y la cultura, y asuntos como la disponibilidad de
medicamentos genéricos e incluso podría limitar los incentivos a las
actividades de innovación en los países de la región.
Díaz, experto en políticas de competitividad y
desarrollo tecnológico, fue consultor de la CEPAL, del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID).
El diplomático consideró que esos 10 países
latinoamericanos tienen la posibilidad de aplicar adecuadamente los
tratados utilizando todas las flexibilidades que éstos y los acuerdos
multilaterales ofrecen, para lograr un marco regulatorio adecuado de
la propiedad intelectual.
Asimismo, planteó que pueden fomentar un conjunto de
políticas públicas complementarias que ayudará a establecer un nuevo
equilibrio entre los necesarios incentivos a inventores y creadores.
Además deben promover el acceso social al
conocimiento y la cultura, que no sólo facilitará la difusión de nuevas
tecnologías, sino que también permitirá crear un clima propicio para
fortalecer las capacidades de innovación de las economías
latinoamericanas.
En el libro se postula que, para comprender el
alcance de los TLC y los desafíos que plantean, no basta el estudio de los
textos negociados, sino que también se requiere comprender la dimensión
económica de las diversas formas de propiedad intelectual, así como
la dinámica de negociación e implementación.
El libro también incluye recomendaciones para
un trato adecuado a los derechos de propiedad intelectual, a fin
de incentivar la creación e innovación, masificar la transferencia
de conocimiento y maximizar los beneficios.