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Voto voluntario suscita dilema en Chile
  26.03.2008 Actualizado a las 08:59:03
 

     SANTIAGO, 25 mar (Xinhua) -- El senado en Chile aprobó en  principio una reforma constitucional que establece el voto como  derecho y la inscripción automática de los nuevos electores. 

     La controversial iniciativa, impulsada por el gobierno, volvió a  la comisión de constitución, donde hay gran escepticismo en algunos  senadores.  

     La votación de este primer trámite legislativo del proyecto, con  15 votos a favor y nueve en contra, indica que todavía no hay  consenso para aprobarlo. Incluso senadores oficialistas rechazaron  el proyecto. 

     La enmienda constitucional consagra el sufragio como un derecho y  no una obligación de los ciudadanos y establece el sistema de  inscripción automática en los registros electorales. 

     La iniciativa considera congruente y antidemocrático la previsión  de sanciones contra quienes, inscritos, no acudan a las urnas sin  causa justificada. 

     El asunto de fondo es que en la actualidad más de 2,5 millones de  personas entre 18 y 30 años no están inscritos en el registro  electoral. 

     El artículo 13 de la constitución establece que "la calidad de  ciudadano otorga los derechos de sufragio" a quienes hayan cumplido  18 años y que no hayan sido condenados a pena aflictiva. 

     Pero, en el artículo 15, el derecho a sufragio queda transformado  en un deber, al indicar que "para los ciudadanos (el voto) será,  además, obligatorio". 

     Se parte así del criterio de que la obligatoriedad del voto  debería tener como consecuencia el que el ciudadano se inscriba en los registros electorales y concurra al lugar de votación. 

     Como se observa, existe ambigüedad entre derecho y obligación en los artículos referidos, lo cual ha influido en que muchos chilenos, sobre todo jóvenes, escapen a la obligación de votar, utilizando  para eso la opción de no inscribirse en los registros electorales. 

     A esto se añade que, según las encuestas, una gran parte de la juventud se muestra indiferente hacia la política porque no les  aporta ningún beneficio, además que piensa que los partidos políticos han perdido credibilidad. 

     Según autoridades electorales, en los comicios municipales de  octubre de 2004, casi un millón y medio de personas que estaban  inscritas en los registros electorales no votaron. 

     De ellas, 300.000 votaron blanco, y 257.000 en nulo. Si se les suma a los no inscritos, casi cuatro millones de personas mo  participaron esos comicios. 

     Algunos parlamentarios creen que la solución consiste en  establecer la inscripción automática, manteniendo la obligatoriedad  del voto, pues así se elimina la excusa de la no inscripción. 

     El gobierno busca restablecer el voto como un derecho y no como  un deber más en sintonía con la juventud chilena. 

     En un año de elecciones para alcaldes y concejales, que tiene  mucha importancia para las parlamentarias y presidenciales de 2009,  el tema es complicado para los partidos derechistas: Renovación  Nacional y Unión Demócrata Independiente (UDI). 

     La UDI siempre se ha opuesto a cualquier cambio del sistema  electoral binominal y al voto voluntario. 

     A estos partidos les ha convenido que no se modifiquen porque,  aunque sólo tengan el 40 por ciento de los votos, en la práctica se  equiparan en el parlamento con los partidos de la coalición de  gobierno: Democracia Cristiana, Socialista, Por la Democracia y  Radical Socialdemócrata. 

     Los dos conglomerados de la derecha también se oponen a que los  chilenos residentes en el exterior ejerzan el sufragio, al  considerar que no los favorece porque la mayoría son familias que  huyeron a causa del régimen militar de Augusto Pinochet. 

     El sistema electoral necesita reformas para una mayor  participación de la ciudadanía y los partidos políticos precisan  adaptarse a las realidades del siglo XXI. Fin