RIO DE JANEIRO, 24 mar (Xinhua) -- Brasil ya
destruyó la capa vegetal de cerca del 30 por ciento de su territorio desde
la llegada de los colonizadores europeos, según un estudio del Ministerio
de Medio Ambiente divulgado hoy.
De acuerdo con el informe, desde 1500, cuando el
país fue "descubierto" por el portugués Pedro Alvares Cabral, fueron
devastados 2,5 millones de kilómetros cuadrados de vegetación
nativa.
Esa extensión equivale a cerca de 4,5 veces el
tamaño de Francia, uno de los mayores países europeos, según la Fundación
para el Amparo a la Pesquisa en el Estado de Sao Paulo (Fapesp), que
divulgó hoy los resultados del estudio del Ministerio de Medio
Ambiente.
El área convertida en pastizales, ciudades y tierras
de cultivo, equivale al 21 por ciento de la extensión de la Amazonia, cuyo
ritmo de deforestación se ha convertido en motivo de polémica en los
últimos meses en el país.
El estudio fue elaborado a partir de imágenes de
satélite de todo el territorio brasileño hechas en 2002, pero representa
la versión más actual y completa sobre el estado de la vegetación que
cubre el país.
La investigación detalló el grado de preservación
que existen en cada uno de los seis principales ecosistemas del país,
desde los ya agotados Bosque Atlántico y Pampa, pasando por los amenazados
Cerrado (Sabana) y Caatinga, y hasta los relativamente conservados
Amazonia y Pantanal.
Los resultados le permiten a Brasil calcular con
exactitud las áreas que tiene que preservar para cumplir los compromisos
que asumió en la Convención sobre Diversidad Biológica, que prevé que
hasta 2010 por lo menos 10 por ciento de cada ecosistema del mundo
esté en perfecto estado de conservación.
"Sólo es posible alcanzar esa meta cuando se conoce
el área ocupada por cada tipo de vegetación", aseguró la agrónoma María
Cecilia Way de Brito, secretaria de Biodiversidad y Bosques del
Ministerio de Medio Ambiente.
El estudio también puede ayudar a las autoridades en
las tareas de creación de nuevas reservas ambientales y en la
fiscalización de las ya existentes, así como en el cálculo del impacto de
la deforestación en la emisión de los gases contaminantes responsables
del calentamiento global. Fin