Comentario: No perturben los Juegos Olímpicos
  2008-03-24 17:26:40  

     BEIJING, 24 mar (Xinhua) -- El mundo entero estará viendo con  los dedos cruzados, mientras algunos se lamentarán, cuando se haga realidad el encendido de la llama olímipca el lunes en la antigua  ciudad de Olimpia, en Grecia. 

     Desde que Beijing fue elegida para convertirse en la ciudad  anfitriona de los XXIX Juegos Olímipcos, ha habido diversos  intentos de utilizar el evento para boicotear a China, bajo  cualquier justificación que sirva a los intereses de los  adversarios del país asiático, ya sea un asunto de África o una  cuestión nacional. 

     Cuando se acerca la ceremonia del encendido de la llama  olímpica y del relevo de la antorcha, un símbolo del inicio del  gran evento que organiza Beijing, esos esfuerzos se han hecho  evidentes con un grupo reducido de separatistas tibetanos y sus  partidarios proclamando en Atenas y en otras partes que impedirán  el relevo de la antorcha en el "techo del mundo". 

     El boicot es sólo una parte de la conspiración que la camarilla del Dalai Lama ha formulado para utilizar las Olimpiadas con el  fin de presionar al gobierno chino y atraer la atención  internacional hacia sus intentos secesionistas. 

     La coincidencia de los recientes disturbios en Lhasa y otras  zonas chinas donde residen tibetanos ha demostrado la existencia  de un plan preparado por los seguidores del Dalai Lama. 

     Las declaraciones de ese monje político en apoyo de los Juegos  Olímpicos de Beijing han demostrado ser una mentira; sus  seguidores boicotearon el relevo de la antorcha y utilizaron la  violencia en Lhasa y otros lugares. 

     Desde finales de l970, el Dalai Lama y sus partidarios,  frustrados por los continuos éxitos diplomáticos de China, han  estado buscando plataformas para internacionalizar la cuestión del Tíbet. 

     Sin embargo, su plan para sabotear el evento de Beijing está  condenado al fracaso; las Olimpiadas son una plataforma  internacional que no debe ser utilizada para disputas violentas o  políticas. 

     Su intento también pone en evidencia que los partidarios del  Dalai Lama, a pesar de denominarse a sí mismos como budistas, son  personas que podrían convertirse en radicales para servir a  motivos ocultos, incluso a costa de sacrificar los Juegos  Olímpicos, una ocasión para que el mundo promueva la paz, armonía  y amistad entre los pueblos. 

     El boicot al relevo de la antorcha olímpica y los disturbios,  no obstante, pueden ser tan sólo el comienzo de la estratagema. 

     En el camino hacia la celebración de los Juegos, la comunidad  internacional, los verdaderos amantes del deporte y quienes se  oponen a la violencia deben estar preparados para que la farsa  continúe. Tienen que mostar su oposición a cualquier intento para  perjudicar la Olimpiada, puesto que esta cita no sólo pertenece a  Beijing y China, sino que es un evento internacional de carácter  solemne que no debería ser perturbado nunca por la política. Fin 

 
Copyright: Agencia de Noticias Xinhua de China se prohibe la redistribuci??e todo o parte de los contenidos de los servicios de Xinhua sin el consentimiento expreso de nuestra Agencia