LA HABANA, 23 mar (Xinhua)
-- Fidel Castro abordó lo que evalúa como "agitado andar" de la secretaria
de Estado norteamericana Condoleezza Rice, el vicepresidente Dick Cheney y
el candidato presidencial John McCain, en unas "Reflexiones" publicadas
hoy.
En el texto, intitulado "Bush en el cielo (I)" y
publicado por el diario "Juventud Rebelde", el líder de la Revolución
Cubana hizo notar que "vemos a nuestro alrededor un gran trajín, cual si
viviéramos en una casa de locos".
Al respecto, comentó que de Brasil y Chile, Rice
voló a Moscú "para sondear al nuevo presidente", mientras que en Bagdad
"se conocen las aventuras de McCain y Cheney, uno que aspira a jefe de
gobierno y otro que, siendo vicejefe, traza más pautas que su jefe".
Los dos últimos, acotó, fueron recibidos con los más
inesperados y violentos augurios. En eso invirtieron no más de dos días,
lo suficiente para inundar al mundo de siniestros pronósticos.
"Bush, por su parte, habla el 17 por una razón, el
18 por otra, y el 19 por el inicio de su genial guerra. Cuba, como es de
suponer, no deja de ser blanco de sus insultos", subrayó Castro, y afirmó
que "en el caos creado por el imperio, las guerras son inseparables
compañeras".
La de Iraq -puntualizó- acaba de cumplir cinco años
con saldo de millones de personas afectadas, un costo total estimado en
millones de millones de dólares, 4.000 soldados regulares perdidos y 30
heridos por cada soldado muerto.
El análisis precisó que Cheney viajó también a
Afganistán, al cual la guerra yanqui y de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) han convertido en el exportador de opio más grande
del mundo.
"La URSS se desgastó y se hundió en una guerra
similar. Bush lanzó allí el primer zarpazo bélico, y con él la OTAN",
indicó.
Fidel Castro hizo también referencia a los
preparativos de las reuniones paralelas de la lucha contra el terrorismo y
la de la OTAN en Bucarest, en abril próximo.
Como Bush necesita cumplir su papel de personaje
principal, elaboró ya su programa: estará en la ciudad de Neptun, del Mar
Negro, reunido con Traian Basescu, presidente de Rumania la víspera del
comienzo de la conferencia, señaló el líder cubano.
"En esas manos están los destinos de la
humanidad que aporta plusvalía y sangre", concluyó.