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Presidente del gobierno regional del Tíbet pide mantener  estabilidad social
  23.03.2008 Actualizado a las 18:54:06
 

    LHASA, 23 mar (Xinhua) -- El presidente del gobierno de la  región autónoma del Tíbet (suroeste de China), Qiangba Puncong, ha pedido a las autoridades locales que hagan más esfuerzos para  mantener la estabilidad social y promover el desarrollo económico  con el fin de garantizar el éxito de los próximos Juegos Olímpicos de Beijing. 

     "Tenemos que ganar la victoria final en la lucha contra las  fuerzas secesionistas para mantener la situación social estable en el Tíbet y garantizar el éxito de los Juegos Olímpicos", dijo  Qiangba Puncong en una reunión celebrada el sábado. 

     Sus declaraciones se produjeron cuando Lhasa, capital de la  región autónoma del Tíbet, ha recuperado la normalidad tras los  disturbios del pasado 14 de marzo, que fueron organizados y  premeditados por la camarilla del Dalai Lama. 

     Los disturbios, que incluyeron golpizas, destrozos, saqueos e  incendios, han dejado al menos 18 civiles inocentes y un policía  muertos, y 241 oficiales de policía y 382 civiles lesionados. 

     Los alborotadores también prendieron fuego a siete escuelas,  cinco hospitales y 120 residencias. Ochenta y cuatro vehículos  fueron quemados y 908 tiendas fueron saqueadas. Los daños se  calculan en más de 244 millones de yuanes (cerca de 34,59 millones de dólares). 

     En una reunión convocada ayer sábado por el gobierno local, el  departamento de hacienda del Tíbet decidió ofrecer políticas  preferentes sobre impuestos, préstamos y alquiler para los  comerciantes que sufrieron pérdidas en los disturbios. 

     "Tenemos que garantizar una situación social estable y un  desarrollo económico constante en el Tíbet", destacó Qiangba  Puncong, quien señaló que la intención real de la camarilla del  Dalai Lama consiste en sabotear la estabilidad de largo plazo  arduamente lograda en la región y separar al Tíbet de la Patria. 

     "Sus intentos están condenados al fracaso, y tenemos la  confianza de hacer del Tíbet una región más próspera, pacífica y  armoniosa", afirmó.