LHASA, 23 mar (Xinhua) -- El presidente del gobierno
de la región autónoma del Tíbet (suroeste de China), Qiangba Puncong,
ha pedido a las autoridades locales que hagan más esfuerzos para
mantener la estabilidad social y promover el desarrollo económico
con el fin de garantizar el éxito de los próximos Juegos Olímpicos de
Beijing.
"Tenemos que ganar la victoria final en la lucha
contra las fuerzas secesionistas para mantener la situación social estable
en el Tíbet y garantizar el éxito de los Juegos Olímpicos", dijo
Qiangba Puncong en una reunión celebrada el sábado.
Sus declaraciones se produjeron cuando Lhasa,
capital de la región autónoma del Tíbet, ha recuperado la normalidad tras
los disturbios del pasado 14 de marzo, que fueron organizados y
premeditados por la camarilla del Dalai Lama.
Los disturbios, que incluyeron golpizas, destrozos,
saqueos e incendios, han dejado al menos 18 civiles inocentes y un policía
muertos, y 241 oficiales de policía y 382 civiles lesionados.
Los alborotadores también prendieron fuego a siete
escuelas, cinco hospitales y 120 residencias. Ochenta y cuatro vehículos
fueron quemados y 908 tiendas fueron saqueadas. Los daños se
calculan en más de 244 millones de yuanes (cerca de 34,59 millones de
dólares).
En una reunión convocada ayer sábado por el gobierno
local, el departamento de hacienda del Tíbet decidió ofrecer políticas
preferentes sobre impuestos, préstamos y alquiler para los
comerciantes que sufrieron pérdidas en los disturbios.
"Tenemos que garantizar una situación social estable
y un desarrollo económico constante en el Tíbet", destacó Qiangba
Puncong, quien señaló que la intención real de la camarilla del
Dalai Lama consiste en sabotear la estabilidad de largo plazo
arduamente lograda en la región y separar al Tíbet de la Patria.
"Sus intentos están condenados al fracaso, y
tenemos la confianza de hacer del Tíbet una región más próspera, pacífica
y armoniosa", afirmó.