XIAHE, Provincia de Gasu, 21 mar (Xinhua) -- Más
Budas Vivientes expresaron su condena hoy a las actividades de sabotaje en
áreas pobladas por tibetanos desde el viernes pasado y dijeron que los
disturbios han alterado seriamente el orden religioso.
"Las actividades de sabotaje alteraron nuestra
cultura y servicios religiosos y el orden en las lamaserías", dijo Jamyang
Losang Jigme Tubdain Qoigyi Nyima, un Buda Viviente y vicepresidente
de la Oficina Tibetana de la Asociación Budista de China.
"La etnicidad y religión son sólo camuflajes
engañosos. Su verdadero motivo es alterar la estabilidad de estas áreas y
socavar el orden de las lamaserías", dijo.
Otros líderes religiosos importantes en Gansu
expresaron su oposición a la serie de disturbios en Lhasa y en las
provincias de Gansu y de Sichuan desde el viernes pasado, en los cuales
alborotadores incendiaron comercios, atacaron edificios
gubernamentales y atacaron a gente inocente. Dieciocho civiles
murieron en Lhasa y varios policías y funcionarios resultaron
heridos cuando trataron de impedir que los alborotadores provocaran
destrucción.
La violencia, que estuvo coordinada por la camarilla
de separatistas del Dalai, ha sido condenada ampliamente por
personalidades religiosas y por el público en general.
"Los crímenes de unas cuentas personas no sólo son
contrarios a las leyes de China, sino que también violan los preceptos
básicos budistas", dijo Dewacang Jayangtudain Gyaincog, un Buda Viviente
de la famosa Lamasería Labrang en la Prefectura Autónoma Tibetana
Gannan.
"Aquí pido a los budistas que tracen una diferencia
clara con los criminales, que no se dejen engañar ni propaguen rumores,
que no presencien ni participen en disturbios de los secesionistas",
dijo.
La violencia acabó en las áreas pobladas por
tibetanos, donde la gente se esfuerza por restablecer el orden.
La televisión estatal de china CCTV transmitió
un video el viernes en el que mostró a una multitud a caballo y con porras
en Gannan y en el distrito Aba de Sichuan. Algunos de ellos
gritaban "independencia de Tíbet" y enarbolaban banderas del
"gobierno tibetano en el exilio".