BEIJING, 20 mar (Xinhua) -- Las autoridades del
Tíbet pidieron hoy a los ciudadanos que mantengan el orden y la establidad
social tras los sangrientos disturbios perpetrados el pasado viernes 14
en Lhasa.
"La situación en Lhasa ya está bajo control y el
orden social vuelve a la normalidad, por eso debemos que enfocarnos en el
mantenimiento de la estabilidad social en toda la región", dijo
Zhang Qingli, secretario del Comité de la región autónoma del Tíbet
del Partido Comunista de China.
En la ciudad de Lhasa, capital del Tíbet, los
supermercados, mercados de frutas y verduras, así como la mayoría de las
tiendas reanudaron sus actividades y abrieron sus puertas al
público.
También es suficiente el abastecimiento de productos
básicos a precios razonables en el mercado.
La mayoría de la población en Lhasa regresó a su
trabajo y a su vida normal como antes, destacó Zhang.
En una estación de gas de la parte norte de la
ciudad el gas licuado se vende a 7,5 yuanes (más de un dólar USA) por
litro, igualando el precio anterior.
"Vendemos tres toneladas del gas licuado
diariamente, aunque del pasado 14 al 16 sólo se vendió media tonelada",
dijo un empleado de la estación de servicio, quien añadió que hay más de
50 toneladas de reserva, "suficiente" para la demanda de diez días.
Zhang subrayó que la actual prioridad del gobierno
es garantizar una vida "conveniente" y "segura" con una recuperación
lo más rápida posible de la normalidad en la producción y en la
sociedad.
Un total de 13 personas fueron asesinadas y otras
325 resultaron heridas en los disturbios, que también dejaron
destrozadas 422 tiendas, seis hospitales, siete escuelas y 120
viviendas.
Como consecuencia del incidente, 84 vehículos fueron
destruidos, y se estima una pérdida de más de 200 millones de yuanes.
El gobierno local del Tíbet informó que 170 personas
involucradas en los disturbios se entregaron hasta ayer miércoles
ante la ley. Fin