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II. EXIGENCIA GENERAL Y OBJETIVOS PRINCIPALES PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL EN 2008
  20.03.2008 Actualizado a las 16:39:32
 

     En el desarrollo económico y social de 2008 hemos de llevar a  efecto en todos los aspectos el espíritu del XVII Congreso  Nacional del Partido, mantener en alto la gran bandera del  socialismo con peculiaridades chinas, tomar como guía la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple  representatividad", aplicar a fondo la concepción científica del  desarrollo y actuar estrechamente en torno al cambio de la  modalidad de desenvolvimiento económico y a la perfección del  régimen de economía de mercado socialista para fortalecer y  mejorar de continuo la regulación y el control macroeconómicos,  impulsar activamente la reforma, la apertura y la innovación  autónoma, realizar con empeño la optimización estructural de la  economía y la elevación de la calidad de su crecimiento, reforzar  de forma efectiva el ahorro de energía, la reducción de emisiones  contaminantes y la preservación del entorno ecológico, y conceder  mayor importancia a la mejora de la vida del pueblo y el fomento  de la armonía social, promoviendo así un desarrollo tan bueno como rápido de la economía nacional. 

     De acuerdo con la exigencia arriba mencionada, tomando en  consideración tanto las necesidades como las posibilidades, y en  conexión con el Documento Guía del XI Plan Quinquenal, formulamos  los siguientes objetivos principales para el desarrollo económico  y social en 2008: 

     - Elevar aún más la calidad del crecimiento de la economía.  Vamos a continuar perfeccionando la estructura de ésta, acelerar  el desarrollo del sector terciario, aumentar el peso de la  industria de alta tecnología en la economía nacional, y subir al 1, 6% del producto interno bruto la proporción de los gastos en  investigación, experimentación y desarrollo; reducir por un mayor  margen que el año último el consumo de energía por unidad de  producto interno bruto, la emisión de dióxido de azufre y la  demanda química de oxígeno, e incrementar a paso firme los  ingresos fiscales y las ganancias de las empresas. De este modo,  el producto interno bruto aumentará alrededor del 8% sobre la base de optimizar la estructura, elevar la rentabilidad, disminuir los  insumos y proteger el medio ambiente. Al formular estas metas  combinadas para el desenvolvimiento económico, tenemos por objeto  principal transmitir a la sociedad la intención gubernamental de  regulación y control, guiando a los diversos sectores para que  pongan de manera efectiva el centro de gravedad de su actuación y  atención en el cambio de la modalidad de desarrollo, la mejora de  la calidad del crecimiento económico, la intensificación de la  labor de ahorro energético y reducción de emisiones contaminantes  y la realización de un desarrollo tan bueno como rápido. Por tanto, las autoridades territoriales deben partir de su realidad para  determinar de forma racional el ritmo de incremento del producto  bruto de sus respectivas áreas, evitando una competencia a ciegas  y un recargo de instancia en instancia.  

     - Seguir mejorando la vida del pueblo. Se prevé aumentar en las zonas urbanas en 10 millones el número de empleos y contener su  tasa de desempleo registrada en alrededor del 4,5%. Continuará de  modo relativamente rápido el incremento de los ingresos tanto de  la población urbana como de la rural, siendo superior al 6% en  términos reales el de la renta per cápita neta de esta última. Se  va a hacer realidad la cobertura completa del nuevo tipo de  asistencia médica cooperativa rural y elevar el nivel de los  subsidios fiscales al respecto. La población rural necesitada se  reducirá en más de 2 millones de personas. La educación  obligatoria se va a garantizar con un nivel más alto en el campo e impartir en toda línea de manera gratuita en las ciudades. Y se  controlará la tasa de crecimiento demográfico vegetativo dentro  del 7‰. Todo esto se debe a la consideración fundamental de que el mantenimiento durante varios años consecutivos de una tendencia  positiva de desarrollo firme y presto de la economía nacional, el  fortalecimiento en mayor medida de los recursos financieros del  Estado, la notable elevación de la rentabilidad de las empresas,  la revelación incesante de los efectos de la política de empleo  activa y, además, la aplicación de diversas políticas y medidas,  como la promoción del aumento de los ingresos de la población,  sobre todo de los campesinos, y la intensificación de la seguridad social, nos hacen sentir la necesidad y estar en condiciones de  dar pasos más grandes en ampliar la magnitud del empleo,  incrementar las rentas de los habitantes tanto urbanos como  rurales y solventar los problemas concernientes a la vida del  pueblo, entre ellos los de educación y asistencia médica.  

     - Someter el alza tarifaria a un control racional. El aumento  del índice general de precios al consumo se contendrá dentro del 4, 8%, aproximadamente. Lo hemos planeado principalmente en  consideración de que, por una parte, dado el considerable impacto  remanente de la subida tarifaria del ejercicio precedente en los  precios de este año, la tendencia al alza de los productos  agrícolas y de ocupaciones secundarias, la mano de obra, los  terrenos, los recursos y otros elementos de producción en el país, la gran influencia en el plano nacional del encarecimiento de los  cereales, la soja, el petróleo, los minerales de hierro y demás  productos primarios en el mercado internacional, y sumados otros  factores promotores del alza, sería irreal fijar en un nivel  demasiado bajo la subida del índice general de precios al consumo  prevista para este año; y por la otra, resultaría inconveniente un incremento excesivo de este índice cuando se persiguen las  finalidades de prevenir el paso del alza estructural a una notable inflación, atender la manutención básica de las amplias masas  populares, en particular de aquéllas con renta baja, y mantener la estabilidad del mercado y la tranquilidad del pueblo. Mientras  tanto, el Estado aplica una política fiscal prudente y una  política monetaria austera, controla de continuo el incremento  desmesurado de la inversión en activos fijos y promueve el  equilibrio en la balanza de pagos internacionales, lo cual ha  creado un ambiente macroeconómico favorable para evitar una subida excesiva del índice general de precios. Nuestro país ha obtenido  buena cosecha de cereales en años consecutivos y alcanzado un  equilibrio básico entre la oferta y la demanda de los productos  agrícolas importantes dentro del territorio nacional; la capacidad de abastecimiento se fortalecerá en mayor grado a medida que se  lleven a efecto las diversas medidas de apoyo a la producción de  puercos, cultivos oleaginosos y lácteos; el aumento sustancial de  año en año de los ingresos fiscales y la abundancia relativa de  las reservas en divisas nos han capacitado para regular y asegurar la oferta del mercado mediante las reservas nacionales e  importaciones apropiadas. Todo esto ha proporcionado condiciones  favorables para conjurar una inflación ostensible en el presente  año. 

     - Mejorar en cierta medida la situación de los pagos  internacionales. Se refrenará en determinado grado la tendencia a  un crecimiento excesivo del superávit comercial y se ampliará a  paso seguro la inversión en el extranjero. Hoy en día, el entorno  internacional es favorable en términos generales y se ha elevado  aún más la competitividad de las empresas nacionales y de sus  productos, por lo que las exportaciones han de seguir manteniendo  un nivel de incremento adecuado en su conjunto. Al mismo tiempo,  con la revelación gradual de los efectos de políticas como la  contención de la exportación de productos de recursos naturales o  elaborados con alto consumo energético o gran emisión contaminante y el estímulo a la importación y al comercio de servicios, el  volumen de importaciones va a aumentar de forma adecuada y la  estructura de las importaciones y exportaciones experimentará  cambios positivos, por lo cual es de esperar que mejore el  desequilibrio comercial.