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Cualquier intento por sabotear la estabilidad del Tíbet está condenado al fracaso, dice veterano funcionario tibetano
Texto íntegro del informe del premier chino sobre la labor del gobierno
Disturbios en Lhasa constituyeron severa amenaza para la  vida y la estabilidad
Situación de Lhasa está bajo control, dice veterano  funcionario tibetano
Disturbios en Lhasa, crimen violento por naturaleza,  dice veterano funcionario tibetano
 
Cualquier intento por sabotear la estabilidad del Tíbet está condenado al fracaso, dice veterano funcionario tibetano
  19.03.2008 Actualizado a las 14:14:03
 

     BEIJING, 19 mar (Xinhua) -- Los intentos de una pequeña minoría de gente por sabotear la estabilidad y armonía del Tíbet no  contarán con el apoyo del pueblo tibetano y están condenados al  fracaso, dijo hoy en Beijing un veterano funcionario tibetano. 

     Ragdi, ex vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea  Popular Nacional, máximo órgano legislativo de China, hizo las  declaraciones durante una reunión del Comité Consultivo sobre el  Desarrollo de la región autónoma del Tíbet. 

     Los violentos disturbios estallaron en la tarde del viernes  pasado en Lhasa, capital regional del Tíbet. Los saboteadores  desataron incendios en más de 300 sitios y atacaron escuelas,  bancos, hospitales, tiendas, oficinas gubernamentales,  instalaciones y oficinas de medios de comunicación oficiales. Un  total de 13 civiles inocentes murieron quemados o apuñalados en  los disturbios. 

     "El comité regional del Partido Comunista de China en Tíbet y  el gobierno regional, tomaron medidas efectivas y la situación en  Lhasa ha sido puesta básicamente bajo control", aseguró Ragdi. 

     Hay cantidad de evidencias que demuestran que el incidente fue  organizado, premeditado, planeado e incitado por la camarilla de  Dalai Lama, aseguró Ragdi, quien en el pasado también se desempeñó como máximo legislador de la citada región autónoma. 

     La camarilla del Dalai Lama nunca se ha alejado de las  actividades separatistas, por lo que "tenemos que ser plenamente  conscientes de la dura, complicada y larga lucha contra ella",  agregó. 

     "Con la ayuda de todo el país, el gobierno regional del Tíbet  estará en capacidad de mantener la estabilidad social y el orden  jurídico con el fin de proteger los intereses fundamentales de los ciudadanos de todos los grupos étnicos de la región", añadió. 

     Un total de 105 personas se habían entregado a la policía por  su participación en los disturbios de Lhasa hacia las 23:00 horas  de ayer martes, según fuentes del gobierno regional.