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Texto íntegro del informe del premier chino sobre la labor del gobierno
Disturbios en Lhasa constituyeron severa amenaza para la  vida y la estabilidad
Situación de Lhasa está bajo control, dice veterano  funcionario tibetano
Disturbios en Lhasa, crimen violento por naturaleza,  dice veterano funcionario tibetano
Disturbios en Lhasa buscaban minar Olímpicos, según  veterano funcionario tibetano
 
Situación de Lhasa está bajo control, dice veterano  funcionario tibetano
  19.03.2008 Actualizado a las 13:34:37
 

     BEIJING, 19 mar (Xinhua) -- La situación en Lhasa, capital de  la región autónoma del Tíbet, se encuentra básicamente bajo  control después de los disturbios de la semana pasada, dijo hoy  Ragdi, ex vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea  Popular Nacional (APN), el parlamento de China. 

     El veterano funcionario tibetano afirmó que los disturbios,  apoyados por la camarilla del Dalai Lama, amenazaron seriamente la estabilidad social del Tibet, durante una reunión del segundo  Comité Consultivo sobre el Desarrollo de la región autónoma del  Tíbet celebrada hoy miércoles en Beijing. 

     "El desarrollo es la prioridad de todos los trabajos que  estamos llevando a cabo en el Tíbet, y mantener la estabilidad  social es nuestra responsabilidad", manifestó Ragdi. Debemos tomar en consideración la situación política y poner la estabilidad en  primer lugar mientras nos concentramos en el desarrollo económico  y social", agregó el ex legislador. 

     Ragdi recomendó desvelar el motivo real de la camarilla del  Dalai para organizar las actividades criminales, a fin de mantener una sociedad estable y armoniosa en el Tíbet. 

     Los negocios comerciales de Lhasa empezaron a reabrir sus  puertas desde ayer martes. Escuelas, fábricas e instituciones  gubernamentales también han regresado a sus actividades normales.  Las principales avenidas del área urbana, que estaban llenas de  rocas y basuras, están siendo ocupadas nuevamente por buses,  coches, taxis y bicicletas. 

     El gobierno regional tibetano informó que hasta las 23:00 horas del 18 de marzo, 105 personas se habían entregado a la policía por su participación en los disturbios. 

     Los disturbios estallaron el viernes pasado en Lhasa, y en  ellos los agitadores dieron muerte a 13 civiles inocentes y  provocaron incendios en más de 300 lugares, además de lanzar  ataques contra escuelas, bancos, hospitales, tiendas, oficinas  gubernamentales, instalaciones públicas e instituciones de prensa  estatales. 

     Las investigaciones preliminares muestran que al menos 373  comerciantes y 32 empresas sufrieron daños en los hechos de  violencia, con pérdidas superiores a los 99,1 millones de yuanes ( unos 14 millones de dólares), según el departamento de comercio  del Tíbet.