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Tíbet toma medidas legales sobre incidentes en Lhasa, dice cancillería china
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Tíbet toma medidas legales sobre incidentes en Lhasa, dice cancillería china
  19.03.2008 Actualizado a las 08:54:09
 

     BEIJING, 18 mar (Xinhua) -- Los departamentos correspondientes de  la Región Autónoma del Tíbet están tomando medidas legales para  enfrentar los disturbios recientes en Lhasa, la capital regional, y  la situación actual allá ha vuelto a la normalidad, dijo hoy el  vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Qin Gang. 

     "Tenemos evidencia amplia que demuestra que los disturbios de  Lhasa fueron organizados, premeditados, tramados e incitados por la  camarilla del Dalai Lama", dijo Qin en una conferencia de prensa  habitual. 

     El vocero hizo las declaraciones cuando un periodista le pidió  que comentara la declaración de la presidencia de la Unión Europea  (UE) sobre el incidente de Lhasa. 

     Qin dijo que China tomó nota de la declaración emitida por la UE  y que informó a la UE y a sus países miembros sobre la verdad de los  disturbios en Lhasa y sobre las medidas tomadas por los  departamentos correspondientes del Tíbet. 

     El gobierno local ha estado tomando medidas legales y razonables  para enfrentar el incidente para mantener la estabilidad social,  defender el sistema legal de la nación y salvaguardar los intereses  fundamentales de la gente de todos los grupos étnicos en el Tíbet.  Los órganos de aplicación de la ley mostraron suma moderación en el  manejo del incidente, dijo el vocero. 

     Qin afirmó que los disturbios no sólo causaron pérdidas enormes a  la vida y propiedad de la ciudad, sino que también alteraron  seriamente el orden social. 

     La acción de las personas ilegales no fue en absoluto una  "manifestación pacífica" sino un crimen violento. "Los infractores  de la ley mataron a gente inocente, generando gran indignación y  condena entre la gente de todos los grupos étnicos en el Tíbet",  dijo. 

     Los disturbios, que violaron gravemente los derechos humanos  fundamentales y los principios de libertad, pusieron en evidencia  una vez más la naturaleza secesionista de la camarilla del Dalai  Lama y la naturaleza hipócrita y fraudulenta de sus alegatos de  supuesta "paz" y "no violencia", afirmó. 

     Qin dijo que los disturbios violaron la soberanía nacional, la  seguridad e integridad territorial y pusieron en peligro las vidas y  propiedad de la población. "Cualquier gobierno responsable no se  quedaría sin actuar ante ese tipo de disturbios", agregó. 

     El vocero urgió a la UE y a los países correspondientes, así como  a organizaciones internacionales a que respeten los hechos,  defiendan la justicia, distingan lo correcto de lo incorrecto en los  disturbios en Lhasa y frenen conjuntamente los crímenes violentos de  la camarilla del Dalai Lama. 

     "Los gobiernos de todos los niveles de China son capaces de  salvaguardar la soberanía nacional e integridad territorial,  proteger las vidas y propiedad de la población y de mantener la  estabilidad del orden social", dijo. 

     El 14 de marzo, estallaron disturbios en los que se llevaron a  cabo golpizas, destrozos, saqueos e incendios y que rompieron la paz  en Lhasa. 

     Los alborotadores incendiaron más de 300 sitios, incluidas  residencias y 214 comercios, destrozaron y quemaron 56 vehículos y  atacaron escuelas, bancos, hospitales, comercios, oficinas  gubernamentales, empresas públicas y oficinas de medios de  comunicación. 

     Sobre la respuesta de China sobre si líderes de gobierno de otros  países albergan al Dalai Lama, Qin dijo que China siempre ha tenido  una posición clara y firme sobre la cuestión. 

     "El Dalai Lama no es una persona religiosa pura sino un refugiado  político que se dedica a actividades de división de China y de  destrucción de la unidad nacional bajo el camuflaje de la religión",  dijo Qin. 

     "Nos oponemos firmemente a que funcionarios del gobierno de  cualquier país se reúnan con el Dalai Lama y ofrezcan una plataforma  y conveniencia para las declaraciones y actividades secesionistas  del Dalai", dijo Qin. 

     Ningún gobierno de ningún país admite que el "gobierno exiliado  del Tíbet" o que el "Tíbet sea un país independiente". 

     Qin agregó que espera que la comunidad internacional reconozca la  naturaleza secesionista de la camarilla del Dalai Lama a través de  los disturbios recientes en Lhasa.