WASHINGTON, 18 mar (Xinhua) -- Usando la tecnología
satélite más avanzada, investigadores de la NASA y otras instituciones
indicaron hoy que el Artico sigue teniendo problemas en lo que respecta a
la situación de la cubierta de hielo marítimo de la región.
Un invierno más frío de lo habitual registrado este
año en algunas regiones del Artico generó un aumento en la superficie del
nuevo hielo marítimo, mientras que el hielo marítimo más viejo de
varios años de duración sigue reduciéndose.
El hielo marítimo del Artico aumenta y se reduce con
la temporada. En marzo de este año, los instrumentos de algunos satélites
estadounidenses mostraron que la magnitud del hielo marítimo
registró un ligero aumento de 3,9 por ciento en relación con los
tres años anteriores, aunque de todos modos se encuentra 2,2 por
ciento por debajo del promedio de largo plazo.
El aumento en la magnitud del hielo ocurrió en áreas
en las que las temperaturas de la superficie resultaron más frías que el
promedio histórico. Al mismo tiempo, la superficie de hielo perenne
se redujo para llegar al nivel más bajo jamás registrado.
Los científicos indicaron que en su opinión el
aumento en la superficie del hielo marítimo este invierno se debió a las
recientes condiciones climáticas, mientras que la reducción en los hielos
perennes refleja la tendencia de largo plazo de calentamiento
climático y es el resultado de un mayor deshielo durante el verano y
un mayor movimiento del hielo viejo hacia afuera del Artico.
El hielo marítimo perenne es la capa de hielo de
larga duración y presente todo el año que se conserva incluso cuando el
hielo marítimo breve y de temporada de los alrededores se deshace en el
verano hasta su nivel máximo.
Es este hielo marítimo perenne, que quedó del
periodo de deshielo del verano, el que ha estado declinando con rapidez
año con año y el que ha atraído la atención de los científicos y se ha
convertido en su foco de investigación.
De acuerdo con información de microondas procesada
por la NASA, el hielo perenne solía cubrir entre el 50 y el 60 por ciento
del Artico y este año cubre menos del 30 por ciento. Entre mediados y
fines de los ochentas, el hielo muy viejo que permanecía en el
Artico durante al menos seis años cubría más de 20 por ciento de la
superficie del Artico y este verano se redujo para alcanzar apenas
un 6 por ciento. Fin