BEIJING, 18 mar (Xinhua) -- Hay numerosos hechos y abundantes pruebas para
demostrar que el incidente en Lhasa fue organizado, premeditado, planeado
e instigado por la camarilla del Dalai Lama, declaró hoy martes en Beijing
el primer ministro chino, Wen Jiabao, a los periodistas.
El 14 de marzo, los actos violentos, entre los que
se incluyeron golpizas, destrozos de propiedades, saqueos e
incendios provocados en Lhasa, que tuvieron por objetivo perjudicar la
próxima Olimpiada de Beijing, recordó Wen en una rueda de prensa
después de la conclusión de la sesión anual de la Asamblea
Popular Nacional (APN), máximo órgano legislativo del país.
En el incidente de Lhasa, los violentos
alborotadores hirieron, o incluso mataron al pueblo inocente en la calle
con medios extremadamente crudos, destruyeron vehículos e instalaciones
públicas, quemaron viviendas privadas, almacenes y escuelas, detalló
Wen.
"Este incidente ha alterado gravemente el orden en
Lhasa y causado graves pérdidas de vidas y propiedades del pueblo",
indicó.
"El gobierno local y los departamentos relacionados
han mantenido su actuación de manera estricta dentro del marco que
brindan la Constitución y las leyes, y mostraron una máxima
contención", indicó Wen, quien añadió que el gobierno local ha
adoptado medidas apropiadas para tranquilizar la situación y
proteger los intereses del pueblo en Lhasa y en el Tíbet.
Desde la liberación pacífica y, sobre todo, de las
reformas democráticas en el Tíbet, la región ha progresado y ha conseguido
un mayor desarrollo.
"Las declaraciones acerca de que el gobierno chino
ejerce un 'genocidio cultural' en la región no son nada más que mentiras",
destacó Wen.
Sin embargo, el primer ministro confirmó que la
puerta del diálogo sigue abierta al Dalai Lama, siempre que abandone su
posición por la "independencia del Tíbet", y que reconozca que el
Tíbet y Taiwan son partes inalienables del territorio chino.
El premier destacó que la proposición original de
China no cambiará.
"Cumplimos lo que decimos", dijo Wen, quien añadió
que "debemos observar qué hace el Dalai Lama. Depende de sus
acciones".
El gobierno chino es perfectamente capaz de mantener
la estabilidad y el orden en el Tíbet, y, al mismo tiempo,
continuará apoyando el desarrollo económico y social, mejorará las
condiciones de vida de todos los grupos étnicos, y protegerá la
cultura y el medio ambiente en la región.
"Nunca vacilaremos en esta postura", expresó.
