LONDRES, 17 mar (Xinhua) -- El primer ministro
británico, Gordon Brown, se comprometió a ordenar una investigación a gran
escala de los errores cometidos en Irak, a apenas unos días de que se
cumpla el quinto aniversario de la invasión del país dirigida por Estados
Unidos, divulgó el lunes el diario local The Independent.
"Existe la necesidad de aprender las lecciones que
se sustraen de la acción militar en Irak y de lo que sucedió a ésta",
indicó Brown en una carta remitida a Sunder Katwala, secretario general
de la Fabian Society, afiliada al Partido Laborista.
Las declaraciones de Brown suponen un giro radical
frente a la postura de su antecesor, Tony Blair, quien se opuso con
vehemencia a llevar a cabo ningún tipo de investigación sobre la guerra,
aclaró el medio.
Sin embargo, el ahora primer ministro insistió en
que no es el mejor momento para una investigación inmediata, dado que la
situación en Irak continúa siendo "frágil" y las tropas
británicas están trabajando todavía para lograr la estabilidad del
país.
"Llegará el momento en el que sea apropiado llevarse
a cabo una investigación", afirmó. "Sin embargo, mientras el trabajo del
gobierno y de las fuerzas armadas esté dirigido a ayudar a la
población y a la administración de Irak en su creación de un futuro
basado en la reconciliación, la democracia, la prosperidad y la seguridad,
consideramos que ese momento no es el actual".
"A pesar de los avances logrados en materia de
seguridad, económica y social, la situación sigue siendo frágil y podría
verse modificada", añadió Brown. "En este momento crítico, es por lo
tanto de suma importancia que el gobierno no desvíe su atención de la tarea
de apoyar el desarrollo de Irak como un país seguro y estable".
El ex jefe de gabinete de Blair, Jonathan Powell,
admitió que los gobiernos británico y estadounidense infravaloraron en
gran medida el alcance de la misión en 2003, y alertó de que podrían
ser necesarias "décadas" para imponer la calma en Irak.
El próximo jueves se cumple el quinto
aniversario del comienzo de la guerra de Irak, donde se encuentran de servicio
unos 4.100 soldados británicos.