BEIJING, 27 may (Xinhua) -- David Tool, un profesor  estadounidense que enseña en la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing, se ha unido a los esfuerzos de la capital china por  corregir las traducciones de las señales en inglés. 

     Tool y el eminente profesor chino retirado Chen Li se  encuentran en la vanguardia de la "policía del inglés", con los  que cuenta la ciudad para mejorar el inglés mal escrito que puede  verse en muchos letreros, señales y carteles.  

     El estadounidense dedica los fines de semana a visitar negocios y establecimientos en busca de señales mal escritas. "Les digo que los Juegos Olímpicos se aproximan y que la señal es incorrecta",  dijo Toll. Después les envía un correo electrónico con la  traducción apropiada o les hace llegar una copia impresa. 

     Tool señaló que una de las señales en inglés más fotografiadas  por extranjeros era la de un centro médico que decía: "Hospital  del Ano de Dongda". Gracias a la intervención de Toll ahora cuenta con una traducción apropiada: "Hospital de Proctología de Dongda". 

     Tras siete años en China, el estadounidense afirmó que lo más  difícil es traducir los menús. "Algunas traducciones son engañosas, como las de los platos de pollos, que son gallinas con menos de un año, que aparecen en algunos menús como 'pollo sin experiencia  sexual'". 

     Sin embargo, Tool señaló que lo que más le preocupa es la  accesibilidad para las sillas de ruedas. "Creo que Beijing no ha  tomado las medidas necesarias para los Juegos Paralímpicos". 

     Un estudio realizado por Tool y sus estudiantes muestra que más de un tercio de los 365 hoteles con estrellas de la capital tienen sólo una o dos habitaciones con accesos para sillas de ruedas. 

     El gobierno chino, consciente de la situación, ha prometido  hacer accesible la ciudad a los minusválidos para los Juegos  Olímpicos y los Paralímpicos. 

     "Se ha realizado progresos en lugares como en el parque Beihai  de Beijing, donde el Castillo Redondo ha sido equipado con  ascensores para sillas de ruedas y en Templo del Buda de Jade de  Shanghai, que cuenta con una rampa para sillas de ruedas". 

     Toll, de 64 años, ha sugerido al gobierno chino que dé a las  personas mayores más opotunidades para que aporten su experiencia, conocimientos y que usen su tiempo libre en beneficio de la  sociedad. 

     "Las personas mayores son mejores comunicadores de la cultura  que los jóvenes, ya que entienden mejor la cultura", explicó Tool. 

     Por ello, el estadounidense propusó el programa "Ask Me" (" Pregúntame") para que las personas mayores aprendan inglés y  puedan ayudar a los visitantes extranjeros durante los Juegos,  quienes les distinguirán gracias a unas camisetas amarillas con  las palabras "Ask Me". 

     Por todos sus esfuerzos, Tool fue nombrado uno de los 10  mejores voluntarios de 2006. 

     El estadounidense afirmó que le complace el honor, pero que no  lo hace por ello. "Soy voluntario porque quiero hacer un servicio  público. Es mi contribución a estos 'Juegos del pueblo'".