QUITO, 14 mar (Xinhua) -- Las mujeres colombianas
que sobrevivieron al ataque del ejército colombiano contra un campamento
de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano el 1 de marzo
pasado, pidieron hoy refugio en este país, informó un organismo de
derechos humanos.
El secretario de la Asociación Latinoamericana de
Derechos Humanos (Aldhu), el chileno Juan de Dios Parra, dijo que una
solicitud para resolver la situación legal en Ecuador de Doris
Bohórquez, de 21 años y Martha Pérez, de 24 años, es analizada por
el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las dos jóvenes colombianas se recuperan en el
hospital militar de Quito de las heridas que sufrieron durante el ataque
del ejército colombiano a un campamento de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC), en el cual también resultó herida la
mexicana Lucía Morett.
En esa operación murieron 25 supuestos subversivos,
incluido Edgar Devia, alias Raúl Reyes, considerado el segundo al mando de
las FARC.
Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia,
país al que acusó por no impedir la entrada de las FARC en territorio
ecuatoriano y por emprender una campaña de desprestigio contra el
gobierno ecuatoriano para vincularlo con esa guerrilla.
Parra declaró a los periodistas que el refugio para
las dos mujeres colombianas es necesario, pues "ellas no pertenecían a la
guerrilla, ya que realizaban tareas de limpieza y cuidado de los
animales en el campamento de Angostura", que fue destruido en una
incursión colombiana.
El martes pasado Bohórquez y Pérez entregaron al
fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, su versión sobre el ataque
a la base clandestina de las FARC en Ecuado y su relación con el grupo
insurgente.
Pesántez aseguró que las dos colombianas y la
mexicana Lucía Morett son investigadas, pero que no tienen una medida
cautelar (orden de prisión, prohibición de salida del país) en su contra.
El proceso judicial se encuentra en la etapa de
indagación previa, que es reservada, y se recopilan las versiones y los
informes de los organismos de seguridad del Estado. Fin