XINING, 13 mar (Xinhua) -- La población de animales
salvajes en peligro de extinción, como los antílopes tibetanos y la gacela
china, ha aumentado de manera importante en la meseta de Qinghai en el
noroeste de China gracias a las medidas de protección establecidas
en las últimas décadas.
El número de antílopes tibetanos ha aumentado a
cerca de 50.000 animales en comparación con los 20.000 existentes a fines
de los ochentas en la Reserva Natural de Hoh Xil, en la provincia
noroccidental de Qinghai, dijo Gao Jingyu, director del Buró para la
Fauna Salvaje de Qinghai.
Los cazadores furtivos fueron la mayor amenaza para
los antílopes pues su piel podía ser usada en chales que eran vendidos por
hasta 11.000 dólares.
