BEIJING, 10 mar (Xinhua) -- La pena de muerte se ha
aplicado de forma "estricta, prudente y justa" a una "pequeña cantidad" de
graves delincuentes en China, después de que el Tribunal Popular
Supremo (TPS) recuperara la facultad de revisar las sentencias de
muerte dictadas por las cortes provinciales en enero de 2007, afirmó
el máximo magistrado chino, Xiao Yang.
Al presentar el informe de trabajo del TPS ante la
sesión de la XI Asamblea Popular Nacional (parlamento), Xiao, también
presidente del TPS, aseguró que "los trabajos de transición se
desarrollan en orden y los juicios de los casos que implican la pena
capital se llevan a cabo con normalidad".
Xiao indicó que el año pasado se perfeccionaron los
procedimientos para los juicios de segunda instancia en los casos
relacionados con la pena máxima, y los de revisión definitiva en
estos casos aplicando criterios unificados.
"El Tribunal Popular Supremo ha trabajado para
asegurar que la pena de muerte se imponga sólo a quienes han cometido
delitos extremadamente graves con un impacto social extremo", señaló
Xiao.