RIO DE JANEIRO, 8 mar (Xinhua) -- Investigadores del
estatal Instituto Nacional de Pesquisas de la Amazonía (INPA) de Brasil,
en un proyecto inédito, liberaron hoy dos manatíes ("Trichechus
inunguis") criados en cautiverio con la intención de promover la
repoblación de esta especie amenazada de extinción en la Amazonía.
Es la primera vez que ejemplares de estos mamíferos
acuáticos de agua dulce son liberados en ríos de la cuenca amazónica tras
su difícil adaptación y cría en cautiverio, informó el INPA.
Los manatíes, dos machos cercanos a la edad adulta y
con cerca de 180 kilos cada uno, fueron dejados hace una semana en tanques
cercados en la reserva de Cuieiras, a unos 60 kilómetros de la
ciudad amazónica de Manaos, mientras se adaptaban a su nuevo
hábitat.
Tras el período de adaptación, los dos animales
fueron liberados este sábado en las aguas del río Negro, el río que se
junta con el Solimoes para formar el Amazonas.
Los dos animales, bautizados como Xibó y Puru, eran
criados por los investigadores del INPA desde 1999 y 1995 respectivamente,
cuando fueron capturados por pescadores.
Antes de ser liberados, pasaron por una dieta
especial para ganar peso y por una serie de exámenes para determinar que
estaban en condiciones de vivir sueltos.
El coordinador del Laboratorio de Mamíferos
Acuáticos del INPA, Fernando Rosas, considera la liberación como un paso
importante para garantizar la conservación de la especie.
El INPA, que investiga la especie hace 33 años y
tiene 33 animales en sus laboratorios, ya domina la técnica para
reproducirla en cautiverio -ya consiguió incluso el nacimiento de cinco
ejemplares.
"De nada sirven tantos años de investigaciones para
mantener el animal en cautiverio. Tenemos que reproducirlos y soltarlos
para intentar aumentar la población natural", afirma Rosas.
"Soltarlos significa repoblar la Amazonía y
garantizar el equilibrio poblacional de la especie y la salud de los
ecosistemas", agregó.
La reserva de Cuieiras fue escogida por ser una
región ambiental protegida, en la que actúan organizaciones de protección
de la naturaleza y en la que la población ya ha comenzado a ser
concienciada sobre la importancia de preservar los manatíes.
Rosas considera que el mayor desafío será enseñar a
estos animales, ya acostumbrados con la presencia humana, a mantenerse
lejos de posibles pescadores, de embarcaciones y de comunidades.
Para vigilar su adaptación en libertad, los dos
animales fueron equipados con un transmisor en una aleta que envía señales
de GPS para su localización vía satélite.
Los investigadores también esperan poder observar
directamente esa adaptación y recoger informaciones sobre alimentación,
locomoción, descanso y socialización con otros manatíes.
El proyecto es financiado por la petrolera
estatal Petrobras, por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y por el
Instituto Brasileño de Medio Ambiente.