LIMA, 8 mar (Xinhua) -- El presidente de Bolivia,
Evo Morales, anunció hoy el envío de una misiva al secretario general de
la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en defensa
del uso tradicional de la hoja de coca.
En una conferencia de prensa celebrada en La Paz,
Morales dijo que prohibir el masticado de la hoja de coca atenta contra
los pueblos andinos, por ello rechazó la petición de la Junta
Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), órgano de
la INU, para que Perú y Bolivia prohíban esa práctica.
"Abolir lo que en Bolivia se conoce como 'acullicu'
(masticado) es un atentado a los pueblos indígenas de la región andina",
afimó Morales, citado por la Agencia Bolivariana de Información
(ABI).
La sugerencia de la JIFE contraviene la resolución
de la ONU de 1988, que reconoce el consumo tradicional de la planta,
además de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de
2007.
Tras lamentar que la JIFE se haya convertido en un
"instrumento político" de la ONU, el presidente de Bolivia y principal
dirigente cocalero de ese país reclamó a la comunidad internacional la
despenalización de la hoja de coca que, en su estado natural no hace
daño a la salud humana.
"Defender la hoja de coca no es defender la cocaína.
Somos enemigos de la cocaína, somos enemigos del narcotráfico, pero que no
confundan la hoja de coca con cocaína", señaló Morales.
El presidente de Bolivia consideró que la JIFE se
equivoca e invocó a que este organismo penalice o castigue también
prácticas como el tabaquismo o el alcoholismo.
El informe de la JIFE ha suscitado el rechazo tanto
del gobierno boliviano como del sector productor, que han anunciado
medidas de presión en defensa de la planta que sirve de base para la
cocaína, pero que en las regiones andinas de Bolivia y Perú, en su estado
natural, tiene usos medicinales, nutritivos y rituales.
Además de la carta que Morales remitirá al
secretario general de la ONU, con copia a la JIFE, una misión boliviana
viajará la próxima semana a Viena, Austria, para reivindicar ante la
Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas el valor de la hoja de coca
y su uso para fines medicinales y nutritivos.
Productores cocaleros amenazaron también con ocupar
la fábrica que Coca-Cola tiene en la ciudad de El Alto, vecina a La Paz,
además de protestas ante la sede de la ONU en La Paz y una Jornada
Nacional de "acullicu" el lunes, a la cual esperan que asista el
presidente Morales. Fin