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Nuevas sanciones de la ONU no parecen solucionar el  estancamiento nuclear en Irán
  06.03.2008 Actualizado a las 19:26:56
 

     NACIONES UNIDAS, 6 mar (Xinhua) -- El estancamiento en torno al programa nuclear iraní todavía persiste a pesar de una nueva  resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU para  imponer nuevas sanciones contra Irán con el propósito de presionar a Teherán para que suspenda sus actividades de enriquecimiento de  uranio, sostienen los analistas locales. 

      

     POSICION DE DOBLE VIA 

     Al igual que las dos resoluciones anteriores de sanciones  contra Teherán, la última resolución observa dos vías: una  presión moderada y un paquete de incentivos en un esfuerzo por  devolver a Irán a la mesa de negociaciones y solucionar su  problema nuclear mediante mediaciones diplomáticas. 

     Las medidas de sanciones de la nueva resolución incluyen  restricciones de viaje y prohibiciones para más iraníes; una  ampliación del congelamiento de activos; bloqueo a artículos de  doble uso, créditos de exportación; supervisión financiera;  inspecciones de los cargamentos en aviones y barcos.  

     Sin embargo, observadores locales sostienen que las medidas  son moderadas e incapaces de perjudicar en manera alguna a Irán. 

     Como indicó el embajador chino ante la ONU, Wang Guangya, la  nueva resolución no está destinada a castigar Irán, sino a  obligarle a volver a la mesa de negociaciones, reactivando  entonces una nueva ronda de esfuerzos diplomáticos. 

     "Estas sanciones no están dirigidas contra el pueblo iraní y no afectarán las actividades económicas y financieras normales entre  Irán y otros países", señaló Wang. 

     Como es sabido, la nueva resolución ha dejado un amplio espacio para una solución diplomática al problema nuclear iraní. La  Resolución 1803 destacó la autoridad y el papel de la Agencia  Internacional de Energía Atómica (AIEA), aplaudió el avance en la  cooperación entre Irán y la AIEA, y prometió un apoyo continuo a  la colaboración entre ambas partes. 

     También enfatizó la disposición de Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos a solucionar el problema nuclear  iraní sobre la base de un paquete de arreglos que ofrecieron en  junio de 2006. 

     "Todas las medidas de sanciones son reversibles", dijo el  embajador chino Wang. "Si Irán suspende el enriquecimiento de  uranio y las actividades de reprocesamiento y cumple con las  resoluciones relevantes de la AIEA y el Consejo de Seguridad, las sanciones serán suspendidas y hasta finiquitadas". 

     Como demostración de la decisión de los seis países de  promover una solución diplomática, sus ministros de Exteriores  emitieron el lunes una declaración conjunta después de adoptar la  resolución, estimulando al jefe de la política exterior de la  Unión Europea (UE), Javier Solana, a reunirse con Saeed Jalili,  secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, para "abordar los intereses y preocupaciones de ambas partes en un  gesto que puede crear gradualmente las condiciones para la  apertura de negociaciones".  

     FRACASO PARA LOGRAR UNANIMIDAD 

     En contraste con las anteriores dos resoluciones de sanciones  contra Irán, la última no logró la aprobación por unanimidad entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad, un objetivo que los  patrocinadores trataban de lograr en un esfuerzo por destacar la  resolución de la comunidad internacional y el aislamiento de  Teherán. 

     A finales de febrero, Gran Bretaña, Francia y Alemania  plantearon un borrador de resolución en base de los elementos  acordados en Berlín en enero por los ministros de Exteriores de  Alemania y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, y distribuyeron el borrador entre los miembros del consejo. 

     Sudáfrica, Indonesia, Vietnam y Libia expresaron sus reservas  sobre el proyecto, al argumentar que la imposición de sanciones  más enérgicas, en un momento en el que Irán está logrando avances  en su cooperación con la AIEA, perjudicaría tal colaboración.  Algunos incluso insinuaron que votarían en contra o se abstendrían. 

     Para superar las sospechas de los cuatro países, los  patrocinadores hicieron ciertas revisiones no sustanciales del  borrador, como el énfasis en el apoyo al papel de la AIEA en la  solución del problema nuclear iraní y la referencia a la  observación de derechos nacionales e internacionales en  inspecciones de cargamentos en aviones y barcos de Irán. 

     En un intento por conseguir el máximo apoyo, Gran Bretaña y  Francia aplazaron dos veces la votación para permitir más  consultas diplomáticas. 

     Sudáfrica, Vietnam y Libia votaron a favor de la resolución,  pero Indonesia insistió en su posición y se abstuvo, frustrando el deseo del Occidente de un resultado por unanimidad. 

     INICIO DE NUEVA RONDA DE CONTIENDA 

     Bajo la nueva resolución, el director general de la AIEA  Mohamed ElBaradei presentaría dentro de 90 días un informe sobre  si Irán ha llevado a cabo o no de forma completa y sostenible la  suspensión de todas las actividades de enriquecimiento de uranio. 

     Si se descubre que Teherán cumplió los requisitos de la ONU, el Consejo de Seguridad levantaría las sanciones. De lo contrario,  Irán "se enfrentaría a más medidas convenientes bajo el Artículo  41 del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas", que  supone nuevas resoluciones de sanciones aún más severas. 

     Las declaraciones hechas por los líderes iraníes en los  últimos días no mostraron señales de cambio de cesión; Washington  tampoco suavizó su presión sobre Teherán. Estados Unidos ha  aumentado sus actividades de inteligencia argumentando que Irán  realiza "estudios armamentistas". Teherán sostuvo que tal  información es falsa. 

     El mismo día que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la  nueva resolución, ElBaradei dijo en la apertura de una reunión de  la junta de gobernadores de la AIEA que Irán necesita aclarar  estos argumentos. 

     "Insto a Irán a tomar una posición más activa y más cooperativa posible al trabajar con la agencia para clarificar este asunto de  seria preocupación", dijo ElBaradei. 

     Sin embargo, antes de la votación del Consejo de Seguridad  sobre la Resolución 1803, el subjefe de la Organización iraní de  Energía Atómica, Mohammad Saeedi, advirtió que "cualquier conducta irracional, ilógica y no judicial no sólo fracasará a la hora de  solucionar el problema nuclear de Irán, sino que también hará las  ecuaciones relacionadas más complicadas y difíciles". 

     En la sede de las Naciones Unidas, el embajador iraní Mohammad  Khazaee calificó la decisión del Consejo de Seguridad de "injusta  e irracional". Fin