BEIJING, 6 mar (Xinhua) --
China siente claramente la presión inflacionaria que ejerce el alza de los
precios de carácter estructural, pero está determinada a alcanzar la meta
de mantener su Indice de Precios al Consumidor (IPC) en alrededor del 4,8
por ciento este año, dijo hoy el responsable del máximo órgano de
planificación económica de China, Ma Kai.
En 2007, el IPC de China se elevó un 4,8 por ciento
sobre el año anterior, mientras que en enero del presente año el IPC
registró una subida récord del 7,1 por ciento.
Las fuertes alzas del IPC se atribuyen
principalmente al aumento estructural de precios provocado por la
irrefrenable subida en los precios de los alimentos y los productos
agrícolas, explicó Ma Kai, ministro encargado de la Comisión Estatal de
Desarrollo y Reforma, en una rueda de prensa celebrada en el marco de
la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional (APN), máximo órgano
legislativo del país.
El alza en los precios de los alimentos contribuyó
con un 83 por ciento al aumento del IPC de 2007, y un 84,5 por ciento al
de enero pasado, indicó Ma, y añadió que los incrementos en los
precios que se están presentando en la actualidad de hecho
suponen una "recuperación", si se tienen en cuenta las pequeñas
fluctuaciones de la década pasada.
"No obstante, eso no significa que podamos ignorar
esta situación. En realidad, tenemos que ser muy concientes del
aumento de la presión", destacó.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, admitió el
miércoles al presentar el Informe sobre la Labor del Gobierno ante la APN,
que su país se está enfrentando a un aumento de la presión
inflacionaria, y que la tarea de controlar la inflación es "ardua".
El gobierno se ha fijado la meta de controlar
el alza del IPC en alrededor de un 4,8 por ciento, apuntó Wen.
