MANILA, 5 mar (Xinhua) -- La presidenta filipina,
Gloria Macapagal-Arroyo, anuló hoy un polémico mandato ejecutivo que
prohibía a altos cargos gubernamentales testificar en audiencias del
Congreso, con el objetivo de abordar las irregularidades de
la administración, que han provocado fuertes protestas de la opinión
pública.
"Revoco el mandato 464, acción que entrará en vigor
de inmediato, por lo que los miembros del ejecutivo no podrán
ampararse en este mandato para no asistir a los interrogatorios
legislativos", anunció la presidenta en un comunicado divulgado hoy
por la tarde por la oficina presidencial.
Añadió que de esta manera los oficiales tienen
que obedecer la constitución, las leyes vigentes y la jurisprudencia
cuando estén sometidos a investigaciones legislativas.