WASHINGTON, 5 mar (Xinhua) -- El nombramiento del
candidato republicano a las próximas elecciones presidenciales de Estados
Unidos fue sellado el martes con la victoria de John McCain,
mientras la pugna republicana volvió a ajustarse con la remontada de
Hillary Clinton.
El senador de Arizona MacCain venció en todas las
primarias republicanas en Ohio, Texas, Rhode Island y Vermont, con lo que
su número de delegados superó los 1.191, margen necesario para
lograr el nombramiento.
En el bando demócrata, la senadora de Nueva York
venció a Barack Obama en tres estados (Rhode Island, Ohio y Texas), los
suficientes para justificar su permanencia en la carrera con la
esperanza de recuperar el liderazgo.
A pesar de lo que se había publicado con
anterioridad acerca de que una derrota en los estados de Ohio y Texas,
ambos con un alto número de delegados, llevaría la campaña de Clinton a un
callejón sin salida, la ex primera dama, senadora en dos ocasiones, hizo
alarde de su habilidad para la remontada en tercera ocasión, después
de su victoria en las primarias de New Hampshire el 8 de enero y del Súper
Martes del 5 de febrero.
Sin embargo, todavía es pronto para decidir lo lejos
que puede llegar la campaña de Clinton, a quien Obama todavía le saca 100
delegados.
Durante la campaña de su esposa en Ohio, el ex
presidente Bill Clinton afirmó en un mitin que si se lograba la victoria
en Ohio y Texas, lograría un éxito directo hasta la convención de
nombramiento.
Sin embargo, el experto analista de la CNN Bill
Schneider manifestó un punto de vista menos optimista sobre el escenario
futuro, del que afirmó que "si Clinton logra la victoria en Texas y
Ohio, el juego continúa hasta que alguien logre los delegados necesarios",
lo que no sucederá hasta la convención de finales de agosto.
La siguiente gran prueba para los candidatos
demócratas tendrá lugar el 22 de abril en Pensilvania, para lo que todavía
falta más de un mes.
Se espera que la batalla verbal entre los dos
candidatos se acentúe en torno a cuestiones como la sanidad pública, las
políticas comerciales y el liderazgo.
Fuentes del comité nacional demócrata revelaron el
mes pasado la posibilidad de que se alcance un acuerdo para romper el
empate, ante el temor de que una incertidumbre a largo plazo divida al
partido y dañar su competitividad en las elecciones nacionales.
La candidatura de McCain no se anunciará
oficialmente hasta la convención nacional que tendrá lugar a principios de
septiembre, pero los republicanos ya han comenzado a unir el partido y a
preparar el espectáculo de cara a las elecciones de noviembre.
Cabe esperar que McCain eleve el tono de sus ataques
contra sus rivales demócratas.
Charlie Black, estratega de la campaña de McCain,
afirmó el mes pasado que en la segunda fase de la carrera, el senador
"cambiará su discurso para abordar cuestiones y contrastes con los
demócratas en los grandes problemas".
Como el más destacado de los contrastes, relató
Black, se intentará presentar a Obama como una persona sin la experiencia
suficiente para llevar las riendas del país.
En realidad, la estrategia también podría funcionar
con Clinton dado que ésta última "tampoco tiene experiencia", en especial
en seguridad nacional, en comparación con el veterano de Vietnam, de
71 años de edad, y cuatro veces senador, añadió Black.
Una encuesta de Los Angeles Times y Bloomberg
publicada la semana pasada mostró que McCain puede suponer un gran desafío
tanto para Obama como para Clinton en las elecciones
presidenciales.
El sondeo, llevado a cabo entre los días 21 y 25 de
febrero, dio a McCain una ventaja de 6 puntos porcentuales (entre el 46 y
el 40 por ciento) por delante de Clinton, y de 2 puntos porcentuales
(entre el 44 y el 42 por ciento) por delante de Obama. Fin