
BEIJING, 5 mar (Xinhua)-- La I
Sesión de la XI Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo de China, se inauguró hoy miércoles en el
Gran Palacio del Pueblo en Beijing, donde se fijó un
8 por ciento de crecimiento económico como meta para 2008.
El primer ministro, Wen Jiabao, hizo una evaluación
del trabajo gubernamental realizado durante los cinco años pasados,
diciendo que "se ha realizado exitosamente la reforma, apertura y
modernización", aunque admitió que existen todavía temas importantes
y problemas muy arraigados que afectan al desempeño económico.
"Hemos respondido activamente ante el cambiante y
complejo entorno internacional, trabajando arduamente para superar toda
clase de dificultades surgidas en el desarrollo económico y social, y
prevalecido ante la súbita y grave epidemia de neumonía atípica, así como a
la inclemencia de desastres naturales extraordinarios, como las bajas
temperaturas, lluvias, nevadas y heladas rara vez vistas en la historia",
destacó Wen en su informe.
El producto interno bruto (PIB) llegó en 2007 los
24,66 billones de yuanes, un aumento del 65,5 por ciento respecto al
año 2002, una media anual del 10,6 por ciento, para subir del sexto
al cuarto puesto en el plano mundial.
Los ingresos fiscales del país, que se sitúan en
5,13 billones de yuanes, han aumentado un 171 por ciento, y la reserva de
divisas sobrepasa los 1,52 billones de dólares.
El impuesto agrícola fue eliminado, poniendo fin con
ello a la antigua práctica de tributación del campesinado por cultivar la
tierra. La producción cerealera de todo el país, que se
incrementó durante cuatro años consecutivos, superó en 2007 la cifra de 500
millones de toneladas.
Se ha convertido en realidad la instauración de la
educación obligatoria gratuita en las zonas rurales, lo que constituye un
importante hito en la historia del desarrollo educacional del
país, además, los marcos de trabajo básicos para un sistema de sanidad
pública y de servicios de asistencia médica básica con cobertura
urbana y rural fueron establecidos debidamente, añadió.
No obstante, también adimitó que en los últimos años
China ha experimentado un incremento demasiado rápido de inversiones en
activos fijos, un exceso de emisión monetaria y de concesión de
créditos, así como un desequilibrio en la balanza de pagos
internacionales.
El aumento de la presión que ejercen actualmente el
alza de los precios y la inflación representa el problema que más preocupa
al grueso de la población.
"Van en aumento los factores de incertidumbre y los
riesgos latentes generados por el cambio del entorno económico
internacional", señaló Wen.
Bajo este contexto, Wen planeó las metas previstas
para la economía nacional y el desarrollo social de este año: el PIB
deberá elevarse en alrededor del 8 por ciento sobre la base de
optimizar la estructura, elevar la rentabilidad, reducir los insumos
y proteger el medio ambiente; controlar el alza del índice general de
precios al consumo en alrededor del 4,8 por ciento.
Asimismo, el gobierno deberá crear 10 millones de
empleos en áreas urbanas, así como mantener a raya el índice de desempleo
urbano, alrededor de 4,5 por ciento, además de lograr que el estado
de la balanza de pagos internacionales mejore en cierta medida.
Tras la conferencia de trabajo económico central
celebrada el año pasado, en la que se propuso hacer por primera vez "dos
prevenciones", Wen reiteró en su informe que la tarea primordial de
la regulación y el control macroeconómicos es prevenir que la economía
pase de un crecimiento más rápido de lo normal al recalentamiento y que un
alza de precios que es de carácter estructural degenere en una notable
inflación.
La inauguracióin fue presidida por el presidente del
Comité Permanente de la APN, Wu Bangguo.
Un total de 2.970 legisladores asistieron a la
conferencia, entre ellos los líderes Hu Jintao, Jia Qinglin, Zeng
Qinghong, Li Changchun, Xi Jinping, Li Keqiang, He Guoqiang y Zhou
Yongkang.