
Cerca del 70% de las mujeres chinas que murieron al dar
luz y de los niños fallecidos menores de un año ocurrieron en las zonas pobres y
remotas rurales del país, según fuentes del Ministerio de Salud Pública.

Las muertes maternales e infantiles, que pueden evitarse con la asistencia
médica adecuada, ocurrieron a pesar del gran progreso realizado para favorecer
el aumento de la esperanza de vida de las mujeres del país de 35 a 74 años,
indicó Chen Zhu, ministro de la mencionada cartera, citado por el rotativo
"China Daily" en su edición del lunes.
En una reunión sobre salud de las mujeres celebrada durante el fin de
semana, Chen señaló que las crecientes disparidades entre los residentes de las
zonas rurales y urbanas, los ricos y pobres, así como los servicios de salud
pública constituyen cuestiones que deben ser resueltas con carácter de urgencia
por el gobierno.
En 2006, las muertes maternales que ocurrieron en las zonas rurales del
país casi duplicaron las registradas en las ciudades. Esta diferencia era
todavía mayor entre las zonas aisladas y el área oriental del país, de acuerdo
con estadísticas del ministerio.
"Forma parte de la responsabilidad del gobierno proporcionar tales
servicios y asegurar el acceso equitativo a los mismos para todas las mujeres
que se encuentren en situación de necesidad", subrayó el viceministro de Salud
Pública, Liu Qian.
En este sentido, el Ministerio de Salud Pública de China está elaborando un
programa de acción para mejorar la salud de las mujeres chinas, mediante un
paquete de iniciativas conocido como " China Sana 2020", de acuerdo con Liu.
Dentro de dos años, se establecerá un mecanismo para ofrecer servicios
básicos de asistencia sanitaria a las mujeres tanto en las zonas rurales como en
las urbanas. Antes del 2015, se mejorarán estos servicios para que todas las
mujeres puedan dar luz en hospitales con el fin de reducir el índice de muertes
infantiles y en el parto, informó Liu, citado por el rotativo.
"China está ahora en el camino correcto para lograr este objetivo", comentó
Hans Troedsson, médico y representante de la Organización Mundial de la Salud en
China.
Troedsson añadió que la cuestión de la salud de las mujeres en el país va
más allá de los riesgos durante el embarazo y el parto, ya que las mujeres se
enfrentan a otros relacionados con una serie de condiciones médicas, entre las
que se incluyen las enfermedades de transmisión sexual y el cáncer de mama,
explicó.
Los problemas médicos que sufre la enorme población de mujeres trabajadoras
inmigrantes son todavía mayores, señaló Liu. Además, indicó que muchas carecen
del oportuno tratamiento médico por el temor a unos costes médicos elevados en
las ciudades donde trabajan.
La salud de las mujeres de hoy es la salud del país mañana, sostuvo Chen,
que instó a una mayor conciencia pública sobre esta cuestión.
El gobierno chino está considerando ofrecer servicios básicos de asistencia
sanitaria con carácter gratuito para las mujeres que viven en situación de
necesidad, además de realizar esfuerzos para mejorar el sistema de asistencia
médica del país, indicó Chen.