BOGOTA, 3 mar (Xinhua) -- Las naciones
de América Latina se mostraron hoy preocupadas por el incremento de las
tensiones diplomáticas que llevaron al rompimiento de relaciones de
Ecuador y Venezuela con Colombia, y promovieron para mañana martes una
reunión de la OEA para buscar soluciones.
La crisis diplomática provocada por la incursión del
Ejército colombiano a territorio ecuatoriano -el sábado- para matar a 21
guerrilleros de las FARC, llegó este lunes a un nivel máximo, que
llevó a la ruptura diplomática.
El gobierno ecuatoriano calificó de "patrañas y
montajes" la acusación del gobierno del derechista Alvaro Uribe en torno a
los supuestos intercambios de información y acuerdos entre los rebeldes
y funcionarios del país vecino.
Más tarde, el gobierno de Ecuador comunicó su
decisión de romper relaciones diplomáticas con Colombia por decisión del
presidente Rafael Correa.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien había
estado negociando con las FARC la liberación de rehenes colombianos,
decretó la víspera un estado de alerta de sus Fuerzas Armadas,
ordenó el cierre de su embajada en Colombia y la movilización de
tropas hacia la frontera con ese país.
Hoy, la cancillería venezolana anunció la expulsión
del embajador de Colombia, Fernando Marín, y de varios miembros del cuerpo
diplomático.
Ante el incremento de las tensiones, el secretario
general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, llamó para mañana
martes a un Consejo Extraordinario del organismo.
En tanto, Argentina confirmó este lunes que pedirá
mañana ante la OEA se ratifique el principio de inviolabilidad territorial
respecto a la incursión colombiana a Ecuador.
En un comunicado, el canciller Jorge Taiana dijo que
el respeto de la soberanía territorial "es un principio inviolable en el
derecho internacional y nada ni nadie puede justificar su
violación".
Brasil, por su parte, dijo que la evolución del
problema es negativa, y que se evidencia en la ruptura de relaciones
diplomáticas.
El canciller Celso Amorim dijo que "se trata de una
situación extremadamente grave, como cualquier violación territorial, que
es algo condenable. Reconocemos también que puede haber circunstancias
que disminuyan la gravedad de esa situación".
El gobierno boliviano condenó la incursión de tropas
colombianas en Ecuador, pero dijo que la crisis entre ambos países debe
ser encarada a través de soluciones pacíficas, duraderas y
humanitarias.
El canciller David Choquehuanca dijo que "Bolivia
considera injustificable cualquier tipo de acción que signifique la
violación de la soberanía e integridad territorial de los estados".
La presidenta chilena Michelle Bachelet lamentó la
crisis surgida en la frontera colombo-ecuatoriana.
Bachelet se pronunció porque no aumente la tensión
entre Ecuador, Colombia y Venezuela, y pidió respetar las fronteras luego
de hacer consultas con otros presidentes y cancilleres
sudamericanos.
Uruguay, por su parte, instó a los gobiernos de
Colombia, Ecuador y Venezuela a establecer un ámbito de diálogo para
resolver y superar las diferencias existentes.
En un comunicado de la cancillería, el gobierno
pidió una reunión extraordinaria de cancilleres de los Estados Parte del
Mercado Común del Sur (Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay)
para analizar la situación planteada.
Asimismo, llamó "a los países involucrados a que se
abstengan de cualquier acción y actitud que potencialmente pueda agravar
la actual situación".
El presidente de Perú, Alan García, consideró
inaceptable el ingreso de helicópteros colombianos a Ecuador, y dijo que
no permitirá que ocurra lo mismo en territorio peruano.
García dijo que Colombia violentó las normas
internacionales y debe disculparse con el gobierno ecuatoriano.
El mandatario costarricense Oscar Arias hizo un
llamado a la cordura y a la utilización de vías diplomáticas para resolver
las diferencias entre Colombia y Ecuador.
Arias, Premio Nobel de la Paz 1987, formuló votos
porque "la calma, la prudencia y la sensatez prevalezcan".
Guatemala también se pronunció en este sentido. El
presidente Alvaro Colom hizo un llamado al diálogo y la negociación para
resolver la crisis diplomática.
El mandatario dijo que le preocupa "el deterioro de
las relaciones entre dos países a los que nos unen fuertes vínculos de
hermandad y solidaridad".
El gobierno de El Salvador y el ex guerrillero
Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) coincidieron en
que la crisis diplomática abierta tiene que ser resuelta por la vía de la
diplomacia.
Sin embargo, el presidente Elías Antonio Saca,
aliado de Estados Unidos, legitimó la acción colombiana.
"El gobierno colombiano tiene todo el derecho del
mundo de perseguir, tiene todo el derecho del mundo de combatir a una
narcoguerrilla que es perjudicial, como son las FARC", dijo Saca,
quien es el único presidente latinoamericano que mantiene tropas de
su país en Irak, nación árabe que sufre una invasión liderada por
Estados Unidos. Fin